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09/04/20

Elton John: 50 años al servicio de la melodía perfecta

El 10 de abril de 1970, el disco “Elton John”, un trabajo que incluía diez composiciones junto a su gran socio, el letrista Bernie Taupin, llegaba a las bateas y marcaba el inicio de una carrera plagada de éxitos, excesos y reivindicaciones, de uno de los melodistas más grandes de la historia.



A pesar de llevar varios años tocando en diferentes bandas, gracias a su precoz talento, y de contar a esa altura con un álbum solista debut que pasó desapercibido, el británico Elton John ingresó, hace 50 años, por la puerta grande a los primeros planos musicales, con la publicación de su segundo disco, que llevaba su nombre como título y contenía “Your song”, su primer gran éxito.

Fue “Your song”, el tema que abre el álbum, el que se llevó todas las loas, acaparó los rankings del Reino Unido y Estados Unidos durante varias semanas, y se estableció como un clásico ineludible en la rica carrera del hombre que, al día de hoy, cuenta con uno de los cancioneros más reconocibles de la industria.

Incluso John Lennon sentenció que se trataba de “la primera gran novedad” que aparecía en el mundillo musical desde la irrupción en escena del famoso cuarteto de Liverpool.

Nacido en la localidad británica de Pinner, en 1947, tuvo una niñez marcada por su precoz talento musical que le valió una beca para estudiar en la prestigiosa Royal Academy of Music e integró varias bandas, entre ellas la del veterano blusero Long John Baldry, en donde, en homenaje a él y a su saxofonista Elton Dean, adoptó el nombre artístico con el que se lo conoce.

Hacia 1969 publicó “Empty sky” un disco debut que no tuvo mayores repercusiones pero consolidó su sociedad con Taupin y anunció lo que vendría.

Tras la explosión de “Your song” llegaron en cadena una catarata de éxitos a lo largo de toda la década, con títulos como “Good bye yellow brick road”, “Crocodile Rock”, “Rocket man”, “Tiny dancer”, “Candle in the wind”, “Te bitch is back”, “Benny and The Jets”, “Daniel”, “Don´t go breaking my heart” y “Saturday night´s alright for fighting”, entre otros.

Todo este repertorio daba cuenta de un artista que, con el foco siempre puesto en el aspecto melódico, era capaz de moverse con soltura entre las baladas, el glam y el hard rock.

Este ascenso fue acompañado por explosivas presentaciones en vivo, en donde el otrora joven tímido comenzó a mostrar un histrionismo que encontraba su eco visual en los extravagantes disfraces que utilizaba, siempre coronados con llamativos anteojos, un fetiche que lo caracteriza hasta el día de hoy.

Pero la imagen de Elton John también se alimentó por aquellos años de leyendas, luego confirmadas por él mismo, sobre un alocado estilo de vida, con un consumo desmedido de drogas y alcohol, y una voracidad por el sexo.

“Aspiraba una gran cantidad de cocaína y sentía que me explotaba el corazón y la cabeza me daba vueltas como en la película `El exorcista´. Sentía que me moría, pero a los cinco minutos estaba aspirando de nuevo”, relató años más tarde el músico.

También en aquellos años fomentó algunas amistades que alimentaron su fama musical y las leyendas que lo rodeaban, como el caso de Rod Stewart, quien grabó una conocida versión de “Your song”; The Who, que lo invitó a participar de la película “Tommy”; y el propio John Lennon, con quien colaboró en el tema “Whatever gets you thru the night”, y quien lo ungió como padrino de Sean, el único hijo que el ex beatle tuvo con Yoko Ono.

En los años `80, Elton John, como muchas de las figuras de su generación, comenzó a transitar por terrenos más convencionales, con baladas aptas para el consumo radial de la época, siempre manteniendo la musicalidad pero sin mayores riesgos artísticos.De esa década datan éxitos como “Nikita”, “Sacrifice”, “I´m still standing”, “Sad songs” y “The club at the end of the street”, entre otras.

A principios de la década del `90, decidió ponerle fin a su alocado estilo de vida e inició con éxito una rehabilitación que, aunque le devolvió la sobriedad no lo liberó de las extravagancias y los comportamientos propios de un divo.

El público argentino fue testigo de ello cuando en su primera visita al país, en 1992, en el estadio de River Plate, despidió a su sonidista en medio del concierto, disconforme por el trabajo que estaba realizando. “Quiero decirles que el sonidista que está a cargo del show no trabaja más conmigo a partir de este momento”, dijo un ofuscado Elton John, en medio del concierto.

En tanto, el éxito siguió acompañando al músico, primero con su colaboración con George Michael en una nueva versión de su viejo éxito “Don´t let the sun goes down on me”; y luego con la revisita a “Candle in the wind”, compuesto originalmente en homenaje a Marilyn Monroe, que resurgió en este caso para celebrar a la princesa Lady Di, amiga personal suya, fallecida de manera prematura en un accidente automovilístico.

En los últimos años, Elton John se mostró más tranquilo, armó una familia con su pareja, con la que adoptó varios hijos; fue condecorado por la Reina de Inglaterra y se sumó a varias causas benéficas, mientras encara desde hace un tiempo una extensa gira de despedida que pareciera no tener fin.