
20/04/20
Debora Nacuzzi, Licenciada en psicopedagogía, se refirió a la carta que le envió al ministro de Educación de la Provincia, Ariel Martínez, donde le explicaba todas las dificultades que surgen al momento de ayudar y enseñar a los niños. En la mañana de este lunes, la profesional se reunió con el funcionario para exponer las diferentes complicaciones por las clases virtuales.
Nacuzzi en contacto con Medios El Independiente, explicó lo que le solicitó al titular de la cartera educativa, en referencia a la enseñanza virtual en tiempos de cuarentena. “Eran un poco las inquietudes que me transmitían a nivel profesional, padres, docentes y también un poco como mamá. Esto que nos pasa a todos, nos colocó en un lugar de incertidumbre y de querer responder a la urgencia, improvisando muchas veces. En muchos de los casos, el resultado no fue el esperado como en este caso que lo transmito en la carta”.
Con respecto a las inquietudes por parte de los padres remarcó que lo que más cuesta es “como le enseño a mi hijo matemáticas cuando a mí me lo enseñaron con otro método, como hago para enseñar, matemáticas, lengua y sociales a mi hijo de tercero y otro que va a sexto grado. No entiendo como abrir una plataforma, no tengo en mi casa las herramientas para acceder a una modalidad virtual y los efectos de los niveles emocionales que acarreaban los niños al no querer hacer la tarea, el rechazo, la agresión”.
Señaló que ninguno de los adultos “tenemos los mecanismos psicológicos, no nos dimos el tiempo subjetivo para tramitar todo esto, mucho menos los chicos sobre todo del nivel inicial y primario. Los padres están haciendo de aprendientes al lado de sus hijos, entonces el vínculo pedagógico está ausente”.
Nacuzzi, contó al Medio que en la mañana de este lunes se reunió con el ministro Martínez para explicarle lo que solicitaba y el aporte que podría brindar. “La convocatoria giraba de cómo podía colaborar con los equipos técnicos del Ministerio (no forma parte de ellos) para ver qué solución se obtiene. Tampoco sirve manifestar el desencanto si no tenemos una propuesta. Vengo de plantearle que la cantidad no efectiviza el aprendizaje en la tarea, esa falta de ida y vuelta está dificultando el vínculo de enseñante con el aprendiente”.
Dijo que muchos padres no pueden en muchos casos fotocopiar o imprimir las tareas, “dejar el furor por las copias, muchos no pueden imprimir una tarea, ir a una fotocopiadora porque están cerradas, dejar de bombardear con tanta cantidad y priorizar la calidad del contenido. No estaba dando resultados ni como aprendizaje, ni los docentes como enseñantes”.