
04/05/20
Vuelven los torneos de tenis con formato reducidos, adaptados al COVID-19, pero que auguran un escenario de conflicto en un futuro no muy lejano.
En el mes de mayo y durante tres días, del 8 al 10 (masculino) y del 22 al 24 (femenino), cuatro jugadores profesionales que participan de los circuitos de ATP y WTA, respectivamente, competirán por el premio en formato de Round Robin, en canchas privadas de Palm Beach, en partidos que comenzarán al mediodía y que serán transmitidos por Tennis Channel, quien aparece como socio.
“Estamos tratando de inspirar y apoyar el regreso de todas las competencias de tenis, tanto sea recreativo, junior, universitario o profesional”, comentó a Infobae Mark Leschly, Chairman y CEO de Universal Tennis. Esta empresa trabaja con socios en diferentes países y, basada en esto, es que se lanza a aprovechar las ausencias de las asociaciones que rigen el tenis global: ITF, ATP y WTA. “El mundo ha cambiado y nosotros debemos adaptarnos e innovar”, explicó el ejecutivo para justificar este lanzamiento.
La idea de UT es que este tipo de contiendas, a nivel local, se puedan llevar a cabo en todo el mundo y en todas las categorías, ya sea en torneos o en modo desafío: mano a mano. Estas figuras, que podrían ser incluidas en clasificaciones locales o globales, entrarían rápidamente en conflicto con las asociaciones que rigen el tenis, sus negocios y el de los organizadores actuales.
Sin embargo, Leschly afirma que “la ATP y la WTA son conscientes y conocen estos eventos que no están asociados con giras profesionales y, como tales, no están respaldados ni sancionados por ellos. Pero nuestros torneos apoyan a los jugadores ATP y WTA, en un momento en que no han podido trabajar. Los jugadores son contratistas independientes y libres de jugar eventos que no entren en conflicto con las reglas y regulaciones de las asociaciones”.
Justamente, por ser tenistas profesionales, la Tennis Integrity Unit (TIU), que ha ejercido un control permanente sobre los arreglos de partidos y las apuestas, sacó un comunicado en el que manifiesta que cualquier tenista profesional es alcanzado por el reglamento anticorrupción, sin importar si los partidos son parte de un certamen o circuito no reconocido o autorizado, poniéndolos en conocimiento de que estarán siendo observados.
“No estamos compitiendo ni planeamos socavar las clasificaciones de la ATP ni de la WTA -especificó Leschly-. Ambos se basan en puntos por ronda y en una acumulación de puntos durante un período de 12 meses. UTR es una medida diferente.” Pero le quedó suelta tanto la consideración sobre la Federación Internacional como las federaciones locales. “Nosotros utilizamos, para la clasificación de jugadores, una métrica cara a cara, en donde lo que importa es con quién jugaste y el puntaje. Eso da una apreciación de qué tan bien estás compitiendo", explaya el CEO, en lo que podría ser una nueva modalidad de ranking. Para algunos, esto podría brindar más oportunidades de proyectarse a jugadores que tienen menos posibilidades económicas de competencia internacional, algo que podría ser adoptado por ITF o bien como a un rival.