
El Juzgado de Violencia de Género y Protección Integral de Menores N.º 2, a cargo de la jueza Dra. Gisela Flamini, dictó el procesamiento de un hombre por la supuesta autoría del delito de Abuso Sexual con Acceso Carnal.
La resolución valoró la declaración de la denunciante junto con informes médicos, psicológicos y testimoniales incorporados a la investigación. Esta medida fue adoptada en el marco de una causa iniciada a partir de la denuncia formulada por una mujer en diciembre de 2023, quien atribuyó a su entonces esposo dos episodios de violencia sexual ocurridos durante 2019, en un domicilio de la ciudad de La Rioja.
Los hechos investigados
Según consta en la resolución judicial, el primero de los hechos denunciados habría ocurrido a fines de agosto de 2019. De acuerdo con el relato incorporado a la investigación, el acusado habría sometido sexualmente a la mujer mediante el uso de la fuerza y pese a que ella le manifestaba que no quería continuar.
El segundo episodio habría sucedido el 29 de septiembre del mismo año, mientras la denunciante se encontraba durmiendo. Conforme a la hipótesis investigada, el hombre habría iniciado el acto sexual sin su consentimiento.
Durante su declaración testimonial, la mujer ratificó la denuncia y sostuvo que en el primer episodio manifestó reiteradamente su negativa y pidió al acusado que se detuviera. Respecto del segundo hecho, afirmó que se encontraba dormida cuando comenzó la situación denunciada.
Las pruebas valoradas por el Juzgado
Para resolver la situación procesal, la magistrada analizó distintos elementos incorporados a la investigación, entre ellos un informe médico, una evaluación psicológica, la declaración de la denunciante y testimonios recibidos durante la instrucción.
Entre las pruebas consideradas se encuentra el testimonio del médico psiquiatra que atendía a la denunciante. El profesional describió el tratamiento realizado y manifestó que, durante 2023, la mujer le relató dos episodios de presunto abuso sexual ocurridos en 2019.
Asimismo, señaló que la paciente presentaba síntomas compatibles con estrés postraumático vinculados, según su evaluación clínica, con los episodios relatados. El profesional aclaró durante su declaración que su intervención correspondía a la de un médico tratante y no a la de un perito.
También fue considerado un informe elaborado por una profesional de Psicología del CATIU de la Función Judicial. De acuerdo con la resolución, la evaluación identificó indicadores de violencia psicológica, física y sexual, además de afectaciones psicoemocionales, estados persistentes de angustia y ansiedad, alteraciones del sueño y temor.