Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

12/11/20

Alertan sobre el peligro de creer que hay alimentos que inmunizan contra el Covid

Expertos advierten que es riesgoso consumir suplementos vitamina D o hierro sin la recomendación de un profesional médico.



Las evidencias científicas no avalan que ningún grupo de alimentos proteja frente a la covid-19, pero sí que algunos bulos y medias verdades, como el consumo desproporcionado de micronutrientes como la vitamina D o el hierro, pueden ser especialmente nocivos para la salud.

Ni el ajo ni el jengibre previenen la infección; las propiedades del zinc que contienen muchos alimentos no evitan que se contraiga la infección; los probióticos -que han demostrado una alta eficacia en numerosas infecciones- no mejoran el tratamiento de esta enfermedad.

Durante los últimos meses se han sucedido los informes de numerosas sociedades y organizaciones médicas y de especialistas en nutrición y endocrinología para sentar las bases sobre la alimentación más adecuada durante la pandemia y tratar de desterrar los numerosos bulos que pululan al respecto.

María Barado, especialista en nutrición y dietética, incidió en esa ausencia de evidencias científicas y observó que lo que sí se ha demostrado es la repercusión que tiene la microbiota o flora intestinal en el desarrollo del agravamiento de los síntomas de la enfermedad y en la importancia por lo tanto de que esté en las mejores condiciones posibles.

“Cuando se dan noticias acerca del supuesto efecto protector de un alimento frente a cualquier patología, no se tiene en cuenta que puede ser perjudicial para aquellas personas que padecen una enfermedad de base y que dicho alimento puede empeorarla”, señaló a EFE María Barado, profesora de nutrición en la Universidad Internacional de La Rioja.

La Asociación Española de Nutrición y el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas concluyó que el consumo de determinados alimentos o una dieta determinada “no puede prevenir el riesgo de contagio de personas sanas, y en personas enfermas la dieta solo podría ayudar en el manejo de los síntomas de la propia enfermedad, pero en ningún caso tratarla”.

Y apuntan esas organizaciones que una alimentación saludable , entendida como “suficiente, completa, equilibrada, satisfactoria, segura, adaptada al comensal y al entorno”, es la recomendación que debe atender la población en general, y también las personas afectadas por la covid-19 con una sintomatología leve o los asintomáticos.

María Barado subrayó en ese sentido que las recomendaciones básicas para beneficiarse de una alimentación saludable son siete: la hidratación; cinco raciones de frutas y verduras al día; aumentar el consumo de cereales integrales y legumbres; consumir lácteos bajos en grasas; consumir de proteína de origen animal, sobre todo carnes magras, pescados azules (denominados así por su proporción de grasa), huevos o quesos; aumentar el consumo de frutos secos y aceite de oliva ; y evitar los platos precocinados.

Entre las recomendaciones que se han difundido durante los últimos meses y que a su juicio pueden ser más peligrosas para la salud, cita el consumo vitamina D o de hierro -asociado a la “lactoferrina”- sin que lo haya prescrito un profesional, y observó que el consumo de estos micronutrientes puede provocar una acumulación en el organismo que dé lugar a efectos nocivos.

FUENTE: INFOBAE