
16/08/21
Ayer se celebró el Día de las Infancias y en nuestra ciudad se realizaron innumerables actividades en para agasajar a los más pequeños. Sin embargo, los puntos más concurridos fueron la plaza Juan Facundo Quiroga (ex Sarmiento) y el Parque de la Ciudad, en donde miles de personas decidieron pasar la tarde disfrutando de atracciones para grandes y chicos.
En el marco del Día de las Infancias, gran parte de los riojanos decidieron visitar diferentes puntos de la ciudad en donde se realizaron actividades recreativas para celebrar y brindar a los niños una tarde llena de entretenimiento y diversión. En este sentido, en prácticamente todos los barrios capitalinos, los diferentes centros vecinales o agrupaciones sin fines de lucro, organizaron una jornada festiva con juegos inflables, metegoles, payasos y la infaltable chocolatada para los más pequeños.
Como era de esperarse, los lugares que tuvieron más concurrencia fueron los tradicionales: la plaza Juan Facundo Quiroga en el centro de la ciudad y el Parque de la Ciudad, ubicado sobre avenida Circunvalación.
Allí, miles de personas se acercaron para que sus hijos pudieran andar en bicicleta, practicar deportes o simplemente pasar un buen rato. Sin embargo, como percató este matutino, se debe remarcar que teniendo en cuenta el contexto de la pandemia que aún está lejos de terminar, la gran afluencia de personas estuvo muy cerca de violar los protocolos sanitarios que rigen para toda la sociedad, más aún en el ex Parque Sarmiento en donde el espacio es mucho más reducido y, a causa de la Feria de Artesanos que está ubicada en la plaza desde hace algunas semanas, en varios sectores no se respetó la distancia recomendada para evitar la propagación del virus.
Asimismo, se pudo notar, la falta de control por parte de las autoridades competentes, mientras que en otros puntos, como en la plaza Facundo Quiroga, la enorme multitud de personas hizo insuficiente el número de agentes del COE que estaban en el lugar.
De esta forma, si bien la jornada fue positiva en el sentido en que gran parte de los riojanos pudo disfrutar de una tarde en familia y con un clima agradable, y el movimiento comercial que se produjo fue de gran importancia, no dejó de ser un llamado de alerta sobre lo fácil que los protocolos pueden ser violados si no hay prevenciones y, por ende, se podría aumentar significativamente el número de contagios por Covid-19.