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Alta usura

"La usura reina en La Rioja. Nunca como ahora, -al compás de la creciente iliquidez monetaria y falta de préstamos bancarios-, los usureros han tenido tantas facilidades para realizar su pingüe e infamante comercio…"..



No menos de 20 empresas han solicitado convocatoria de acreedores “en un mercado donde el poder adquisitivo se ha reducido al mínimo”, ciudadanos, comercios y empresas fueron víctimas de los usureros… “No es un secreto para nadie: en La Rioja hay prestamistas que rondan por los bancos, por las salas de juego, por donde pueda haber alguien desesperado por dinero. Las tasas de interés van desde un ínfimo 3% (36 anual) hasta 10 y 20 por ciento mensual (120 o 240% por ciento anual)”.

Con algunas leves modificaciones, salvo las cifras, esta información es parte de noticias, comentarios, vídeos y declaraciones que hoy han invadidos los medios de información del país y redes sociales. Sin embargo, ese párrafo fue extraído de una noticia aparecida en el diario El Independiente del sábado 24 de enero de 1970, página 8 denunciando la usura.

56 años después, no solo la usura reapareció con fuerza en La Rioja y en el país, también el modelo económico que se instaló entre 1966 y 1973 que incluía frenar la inflación y estabilizar la macroeconomía, atraer inversores extranjeros, congelar los salarios y aplicar un fuerte ajuste del gasto público. Aquel modelo económico tuvo los mismos resultados que ahora, concentración de la riqueza en pocos sectores (hoy minería y agro); caída del salario real, pérdida del poder adquisitivo de los ingresos y desindustrialización con pérdida de empleo. En síntesis, un sistema económico que favorece el recrudecimiento de la usura.

Condiciones sociales

También el clima social, político, religioso y cultural propicia o no estas prácticas nocivas. En las memorables décadas de los 60 y 70 hubo una generación que cuestionó el capitalismo, las guerras y el autoritarismo con revueltas globales expresadas en el Mayo Frances, el Cordobazo, la lucha armada y el compromiso social. En La Rioja de los 70, la pastoral social de Angelelli convocó a foros de debate donde se rechazaba la resignación frente “a la usura, a la explotación obrera, la especulación mercantil” y se invitaba a denunciarla y erradicarla tanto que el 8 de abril de 1971 se conformó la “Comisión de lucha contra la usura” que contó con el apoyo popular y de la que formaba parte diario El Independiente comprometido con las causas populares tanto en la difusión de los problemas que padecían los riojanos como en la gestión de soluciones, tal se puede leer en la sección Archivo del diario. Rol que Medios El Independiente continúa defendiendo frente a políticas de exclusión, discriminación y nulo apoyo a las economías autogestivas en las que está incluida COPEGRAF.

Hoy, en este recién iniciado siglo XXI, los jóvenes vuelven a ser protagonistas y eligieron rebelarse contra todo aquello por lo que luchó la generación de los 70. Por eso adhieren a políticas de derecha, de libre mercado que practican el individualismo, la meritocracia y descreen de la función social del Estado con difusos conceptos sobre propiedad privada y libertad también aceptadas por las mayorías populares e interpretadas por el Gobierno nacional con un modelo económico que diseñó medidas que reconfiguraron la vida cotidiana de los argentinos, para bien o para mal según el prisma ideológico.

Contra los más vulnerables

La usura es una consecuencia de este modelo económico neoliberal, de derecha y ahora libertario, tal como ocurrió en los 70. Esta antigua práctica siempre estuvo prohibida por abusar de la vulnerabilidad ajena, por lucrar con la necesidad del pueblo y considerada una falta moral grave. En Argentina estuvo y está ligada a la primera medida que toma un gobierno neoliberal:  restringir la circulación de dinero e íntimamente relacionada con la frase predilecta del presidente Milei: no hay plata, consigna que afectó supuestos gastos sociales, en educación y salud superfluos, a la obra pública, fuentes laborales de la industria y que impactó de lleno en los hogares que ahora se endeudan hasta para comprar comida.

Los datos son alarmantes: luego de 19 meses de subas consecutivas (desde el 1,5% de octubre 2024) la morosidad del sector privado con el sistema financiero, en mayo 2026, alcanzó un máximo de 7,6%. Los peores niveles se encuentran en Cuyo y el NOA y la provincia con morosidad más elevada contemplando tanto bancos como billeteras virtuales es La Rioja (22,8%), seguido de San Luis (20,1%) y Catamarca (20,0%).

No solo el ajuste en el gasto social y la restricción monetaria derivaron en la morosidad también la política de desregulación de tasas y libre mercado establecida por el Gobierno nacional que nos las fija y tampoco controla el interés que cobran bancos y billeteras virtuales por los préstamos que otorgan.

Responsabilidades

El Gobierno nacional se desligó del endeudamiento asegurando que son transacciones financieras entre privados que funcionan con la lógica del mercado: los que demandan créditos se arriesgan a pagar con altas tasas y los que prestan actúan en el mismo sentido, el Estado no tiene nada que ver cuando las tasas usurarias de la banca pública y privada, las tarjetas de créditos y las billeteras virtuales son a consecuencia de sus políticas.

En La Rioja, el gobierno de Ricardo Quintela, en las antípodas del nacional, por el contrario, impulsó dos leyes para auxiliar a las familias. La primera suspendió ejecuciones prendarias por 180 días y la segunda creó un procedimiento administrativo para contactar a acreedores y deudores, trazar nuevas condiciones para que el que debe pueda pagar y el que prestó/vendió o arrendó recupere sus fondos sin pérdidas significativas. No será fácil por el escaso margen legal que tiene la provincia ante medidas nacionales y porque el deudor no tiene recursos ni para pagar el mínimo.

Otro cantar los prestamistas clandestinos de los que hay muchos y que las víctimas no denuncian por la dependencia creada. Uno solo en Chilecito fue procesado, detenido y embargado, pero ahora la Justicia tendrá que salir a buscar pruebas.

Marketing y especulación

La oposición política riojana sustentada por la diputada de la UCR chileciteña “Kelita” Rodríguez; el diputado de LLA por Capital, Diego Molina Gómez y el dirigente del radicalismo, ex viceintendente Guillermo Galván, lanzó fuertes críticas contra las leyes sancionadas y la emisión de BOCADE. Lo primero en que coincidieron es que son “estrategias de marketing electoral” de Quintela para posicionarse políticamente a nivel nacional con escasa efectividad para los endeudados y para reactivar el comercio. Galván dijo que llevará la discusión a la Justicia porque los Chachos vulneran derechos laborales, salariales y constitucionales. Molina Gómez argumentó que ni los Chachos ni las leyes son necesarias porque la provincia recibe suficientes fondos para mejorar los salarios de los estatales sin recurrir a endeudarse.  

Otro aspecto al que la oposición apuntó con la crítica fue una supuesta especulación financiera que se esconde tras los $4.000 millones mensuales que pondrá en circulación el gobierno en chcachos hasta diciembre. A eso sumaron una cantidad no determinada de fondos que se retacean o retrasan para el pago a proveedores y otros gastos del Estado. Agregaron el mecanismo de rescate de los bonos con un plazo de solo quince días que aumenta la sospecha de que la provincia tiene fondos y está haciendo algún tipo de negocio financiero con esos recursos. “En plazo fijo”, insisten en las redes sociales con la forma más simple y popular de obtener ganancias, pero los gobiernos provinciales, en general, lucran a corto plazo con bonos, letras del tesoro o cuanto instrumento financiero haya lanzado este gobierno o anteriores para obtener rendimientos diarios de los recursos por cobro de impuestos, coparticipación y/o el pago de sueldos o a proveedores como se dijo.

Sin responsabilidad

Acertadas o no, las críticas de la oposición evitaron relacionar las políticas libertarias con la restricción de ingresos que padece la población por decisión del propio Gobierno nacional. Tampoco trajeron a colación las críticas contra los gobiernos peronistas por sus políticas de justicia social y expansión de derechos que se pagan “con la plata de uno” según sus explicaciones.  ¿Acaso es mejor una política de restricción de recursos que “seca la plaza de dinero” obligando a los argentinos y a los riojanos a recurrir a préstamos sobre préstamos para pagar los que sacón con anterioridad? ¿Acaso hay que resignarse al sufrimiento por un supuesto futuro mejor? ¿O acaso, habrá que vivir de préstamo en préstamo como hace el ministro Caputo en forma permanente?

Esta más que claro, en definitiva, que las causales de altos niveles de endeudamiento, morosidad y restricción a mejores condiciones crediticias, tanto para particulares como para Pymes, es efecto de las políticas económicas que lleva adelante el gobierno de Milei junto a sus socios y simpatizantes, y no es, como se quiere hacer creer, mala gestión, imprevisibilidad o decisiones temerarias “privadas” o personales. Que eso quede claro.