
13/11/21
Riachuelo pudo festejar por primera vez en casa, le ganó -con algo de suspenso- 80/75 a Peñarol de Mar del Plata. El Eterno sufrió sobre el final, aunque con carácter pudo sostener la ventaja de los dos primeros cuartos y terminó llevándose un triunfo justo.
Sin dudas, Riachuelo sintió primero el esfuerzo de los dos primeros cuartos, donde prácticamente anuló a un rival que llegaba precedido de dos buenas labores en Córdoba, donde perdió y ganó, superando los ochenta puntos.
Sin embargo, la buena tarea defensiva de los dirigidos por F. Salas dio sus frutos, permitiendo a la visita apenas 12 pts., en el primer chico, y 17 en el segundo, para dominar ampliamente los guarismo 24/12 y 21/17 (45/29) al cabo del primer tiempo.
En la reanudación Riachuelo sintió el desgaste. Sumado a ello, viene de un viaje agotador desde sur del país y, para colmo de males, se lesionó Pablo Espinoza, que mientras estuvo en cancha fue importante en defensa y también en ataque (14pts.).
Peñarol encontró las vías de gol, el americano Thornton -goleador del juego 28pts- (14pts.) en el cuarto, Valinotti (5) y Monacchi (5) sumaron para el 25/20 de la visita que achicó la brecha (54/65) que llegó a ser de más de 20 pts.
El último segmento, arrancó con un parcial 5/0 de Peñarol, que se puso a tiro, Riachuelo con el trabajo de Leiva (6), Farmer y Gerlero en la pintura capeo el temporal, puso carácter y sacó adelante un juego que parecía complicarse.
Nicolás Paletta -goleador del equipo 17pts.- sostuvo la ventaja. Eric Flor aportó lo suyo y, aunque volvió a perder el chico 15/21, la chapa final (80/75) le dio el triunfo y alegría a la buena concurrencia que le rectificó la confianza.
Fotografía Liga Nacional