
22/11/21
Tesorieri y Andino repartieron aciertos, errores y puntos en el clásico que abrió, ayer en Vargas, la edición 2021 del Regional Amateur. Gonzalo Bazán puso en ventaja al Pistolero y David Romero Neyra selló el empate Rojinegro.
Andino hizo todo en el primer tiempo, se paró en campo rival, asumió el protagonismo e intentó sorprender por las bandas. En defensa, le sirvió la ventaja a Tesorieri, Gonzalo Bazán capitalizó un grosero error entre Espeche y Reyes, y con el arco libre la empujó a la red.
Se jugaban apenas 12 minutos y a Tesorieri –que hasta allí nunca había visitado el área defendida por Reyes– el gol le terminó de cerrar la idea, esperar e ir de contra. Por eso, después encontró alguna más por derecha e izquierda (Bazán y Ceballos) en solitarias corridas mal terminadas.
El gol confundió a Andino, que si bien siguió intentando, no tuvo paciencia y las ideas desaparecieron. Por eso, los centros repetidos resumieron lo que pasó en la media hora siguiente.
Pero bastaron un par de encuentros por la franja media, a las espaldas de Alexis Brizuela, para que Andino volviera a estar en partido. Primero, Cáceres pivoteó con Romero Neyra, quien de derecha a izquierda cruzó un remate bajo que fue un aviso.
En la siguiente, otra vez Cáceres para aguantarla en el borde del área y la falta de atrás generó la acción del empate. Tiro libre que tomó David Romero Neyra, remate bajo al palo del arquero que se movió y cuando intentó el manotazo la pelota baja se metió junto al palo para el 1 a 1 que le bajó el telón al primer tiempo.
En la otra mitad apareció algo de fútbol, Ceballos (ya sin Bazán en cancha-lesionado) encontró su lugar en la cancha y de sus pies nacieron las mejores del “Pistolero”, en la mejor David remató a las mano de Reyes. Andino entendió que la urgencia era del rival, se hizo un equipo más corto, esperó y de contra generó situaciones.
La más clara con Romero Neyra, que desde un ángulo cerrado le erró al arco ante la presurosa salida del arquero Martín. El ritmo se sintió en el cuarto de hora final, se prestaron la pelota y si bien la intención estuvo, faltó la audacia. Se cuidaron mucho y se fueron en paz.