
Desde las 22:00, en su estadio Roadney Young, Amancay, obligado a ganar, recibe a Riojano, en el juego dos de la serie play-off. Un triunfo del "canario" forzará un tercer y definitivo juego -mañana- en el mismo escenario. Riojano (1-0) buscará cerrarlo.
Para el local es sin dudas un partido de alto voltaje tras el tremendo golpe sufrido en el juego de ida, donde si bien no jugó su mejor básquetbol, el equipo sufrió la peor derrota. Y no sólo eso, Riojano lo aplastó en el juego y en el goleo, con porcentajes altísimos y jugadores que rindieron en un nivel superlativo.
Por ello, se espera un Amancay que saldrá desde el primer salto, con carácter y decisión, dispuesto a reivindicarse ante su gente, pero también para reencontrarse como equipo, con sistemas y diagramas que seguramente el coach Mariano Gervasio habrá diseñado, pero que en el juego de ida no aparecieron.
Para colmo de males, se lesionó Cristian Godoy, pieza importante, que si bien no aportó mucho en el juego de ida –al igual que todo el equipo– será una baja sensible para el “canario” que en esta instancia, y como están las cosas, necesita de todos para sacar adelante la clasificación. Por el lado de Riojano, con la tranquilidad de tener asegurado un tercer juego, seguramente Promesa de choque con alto voltaje de adrenalina y emotividad, con las hinchadas que seguro se darán cita en buen numero, aunque, como es conocido, las instalaciones del Roadney Young son reducidas por lo que seguramente muchos quedarán con las ganas de poder ingresar. Vele recordar que en caso de un triunfo de Amancay, mañana también desde las 22:00, en el mismo escenario, se disputará el tercer y definitivo juego, por ser Amancay el equipo de mejor ubicación en la tabla general.
El ganador de esta llave disputará la final de la Zona Cuyo-NOA frente al ganador del cruce entre los equipos “tucumanos” Talleres de Tafí Viejo y Belgrano. saldrá con el mismo libreto del primer juego, defensa y presión sobre los perimetrales, para evitar los rompimientos o tiro exterior, y mucho rigor en la pintura, buscando un partido cerrado, que se defina en el último cuarto.