
En diálogo con Medio El Independiente Arnaldo Medina, médico y rector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) habló de cara al balotaje presidencial del próximo 19 de noviembre y se refirió a las propuestas en el sector de salud de Javier Milei calificándolas "como propuestas que vienen con aire privatizador".
"La verdad que hay propuestas que vienen con aire privatizador, que proponen arancelamiento, a través de los famosos váuchers que se mencionaron en campaña, y no es nada más ni nada menos que sacar el presupuesto a los hospitales y universidades públicas, esta propuesta detrás de la idea de la libertad de que las personas pueden elegir dónde ir y demás, y de echo hoy pueden elegir, detrás de eso, está la idea que se financien tanto los servicios públicos igual que los privados, de acuerdo a lo que facturan, en el caso de los hospitales aranceles para que los que no puedan pagar no lo paguen y para quiénes lo puedan pagar los paguen, habría que ver quiénes lo pueden pagar. Hay experiencia en otros países que son controvertidas, es ponerles una categoría a las personas, por ejemplo, en Colombia, las personas pueden ser 1, 2, 3, 4 o 5 según su capacidad de pago", indicó Medina.
En este sentido, manifestó que esto crea "en el entorno de la salud, un entorno de competencia, con la idea que lo privado es mejor que lo público, y para que las cosas funcionen tiene que haber un mercado y competencia, esto se aplicó en países liberales, y en el caso de la salud, por ejemplo, en la década del 80, en Reino Unido, fue un fracaso total y tuvieron que volver atrás, esto llevó a problemas de calidad en el sistema de la salud, de acceso a las personas. Hay mucho escrito, mucha evidencia científica".
Por último, remarcó que "todas las evidencias que existen, todo lo que está escrito, hablan muy mal de este modelo. Un caso en América Latina, es Colombia, los hospitales públicos y privados compiten entre sí, todo se factura, se llaman empresas prestadoras de salud, estás empresas tienen atrás fondos financieros y capitales internacionales, y tratan de retener a los pacientes que no se internan para que les den los números, tienen costos administrativos de hasta el 30 por ciento".