La Salmonella: cuidados y recomendaciones
a la hora de consumir alimentos o líquidos
Autoridades de la salud
provinciales y nacionales
se pronunciaron durante
estos días mediante los
medios de comunicación y
algunos comunicados para
concientizar a la sociedad
sobre el ascenso de casos
de Salmonella, los diferentes
cuidados que debe tener
la población a la hora de
consumir alimentos, cómo se
contagia y los síntomas de la
enfermedad.
La Salmonella es una bacteria que se puede encontrar en varios alimentos, como en las carnes de pollo, res, cerdo, en huevos, frutas, vegetales, y hasta en los alimentos procesados. Los alimentos contaminados con Salmonella o con otros microbios dañinos tienen una apariencia, un sabor y un olor normal. Por esto es importante saber cómo prevenir una infección. A su vez, la Salmonella es una bacteria que está en el centro de muchas preocupaciones en la salud pública, dado los casos positivos en el norte del país. Más precisamente en Salta, que en lo que va de noviembre se registraron 22 casos, estos se suman al total del acumulado del año que llega a los 845 positivos.
La salmonelosis es una enfermedad producida por el consumo de alimentos o líquidos contaminados con la bacteria Salmonella como carnes, carnes de ave, alimentos a base de huevo crudo o leche no pasteurizada. Puede producir intoxicación o infección intestinal, lo que puede devenir en deshidratación. Por lo general, los síntomas incluyen diarrea que puede tener sangre, fiebre y cólicos estomacales. La mayoría de las personas se recuperan en 4 a 7 días sin tratamiento con antibióticos. Pero algunas personas con diarrea grave podrían necesitar ser hospitalizadas o tomar antibióticos.
Tratamiento de los alimentos y prevención
Según especialistas, la mejor forma de prevenir esta enfermedad es cocinar de forma correcta los alimentos, tales como huevos, verduras y achuras. Utilizar agua segura, si no es agua de red: agregar dos gotas de lavandina por litro de agua o hervirla de 2 a 3 minutos o utilizar pastillas potabilizadoras. Al mismo tiempo, lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño, después de cambiar pañales y antes de amamantar. También antes y después de preparar alimentos (en especial después de tocar carne cruda) y consumirlos. Se debe mantener la higiene en la preparación de alimentos y utilizar alimentos frescos, limpios, bien cocinados y recientemente preparados. En el lavado de vegetales se debe desinfectar cuidadosamente con agua segura frutas y verduras, sobre todo si se consumen crudas y, en lo posible, pelarlas. Además se debe cocinar bien los alimentos: los huevos hasta que tengan consistencia dura; si poseen olor o sabor extraño, no consumirlos. cocción de las carnes Las carnes deben estar bien cocidas por dentro y por fuera, hasta que pierdan totalmente el color rosado, teniendo especial cuidado con la carne picada, hamburguesas, albóndigas, empanadas, pastel de carne, achuras y demás. Cocción correcta: cocinar completamente hasta que no queden partes rosadas en su interior y sus jugos sean claros (mínimo 71ºC en el centro de la pieza). Se recomienda no consumir carne si tiene mal olor al momento de prepararla o si perdió la cadena de frío. Las carnes no deben descongelarse más de una vez en caso de haber sido frizadas. No usar el mismo cuchillo, tabla o mesada donde se apoyó carne cruda para cortar otros alimentos, sin antes lavarlos con agua y detergente. Asimismo, se debe evitar la contaminación cruzada: en las áreas de preparación de alimentos limpiar y desinfectar las superficies, las tablas de cortar y los utensilios después de que hayan tomado contacto con carne cruda y/o sus jugos. Separar las carnes crudas y/o sus jugos de los alimentos listos para consumir, principalmente durante la compra, el almacenamiento y la preparación de los mismos. Finalmente, se indica consumir leche, derivados lácteos y jugos que estén pasteurizados. Conservar alimentos frescos y cocidos en la heladera y evitar la ingesta de medicamentos sin indicación médica e infusiones caseras.