
La diputada de La Libertad Avanza presentó un proyecto que es resistido por un sector de la comunidad proteccionista de animales.
La diputada nacional de La Libertad Avanza, Karen Reichardt, presentó hoy su polémico proyecto para crear un Régimen Nacional de Presupuestos Mínimos destinado a regular el funcionamiento de criaderos, refugios y hogares de tránsito de animales de compañía.
Además de establecer estándares mínimos de alojamiento, alimentación, higiene, atención veterinaria y cuidado, reconoce a los animales como seres sintientes.
También incorpora como eje los estándares internacionales conocidos como las “Cinco Libertades”, vinculados con su alimentación, salud, seguridad, comportamiento y protección frente al miedo y el sufrimiento.
“Queremos establecer reglas claras y condiciones mínimas de cuidado para proteger a los animales y acompañar a quienes trabajan responsablemente en su rescate, atención y bienestar”, señaló Reichardt durante la presentación.
Desde un sector de la comunidad proteccionista interpretan que la iniciativa es una forma de legitimar y blanquear el comercio y la explotación de animales en lugar de avanzar hacia su prohibición definitiva, como ocurre en la Ciudad de Buenos Aires por ley desde 1987.
Y por otro lado cuestionan que la ley propuesta por la legisladora libertaria incluya bajo el mismo marco legal exigencias edilicias y de fiscalización tanto a los criaderos comerciales como a las ONGs, refugios y hogares de tránsito de animales de companía.
Los proteccionistas consideran un sinsentido que se mida con la misma vara a quien lucra con las mascotas y a quien rescata voluntariamente a los animales de las consecuencias del abandono.
Se argumenta que, en un contexto con millones de animales en situación de calle en Argentina, el Estado debería enfocarse en políticas de castración masiva y fomento de la adopción, en lugar de regular un mercado de compraventa de razas.
La iniciativa de Reichardt fija requisitos generales para la habilitación, el funcionamiento, la fiscalización y el control de los establecimientos y de las personas dedicadas a la cría, guarda, alojamiento temporal, tránsito, rescate, rehabilitación y refugio de animales.
Entre sus principales disposiciones, contempla mecanismos de identificación y trazabilidad, protocolos sanitarios y de emergencia, límites de capacidad para evitar el hacinamiento y la obligación de contar con un director técnico veterinario.
El proyecto también establece regulaciones específicas para cada tipo de establecimiento.
En el caso de los refugios y hogares de tránsito, dispone la esterilización de los animales antes de su adopción y promueve políticas de adopción responsable.
Asimismo, regula el transporte de animales de compañía y determina condiciones mínimas de seguridad, ventilación, higiene y espacio, con el objetivo de reducir el estrés y evitar riesgos durante los traslados.
La propuesta contempla un régimen de sanciones ante posibles incumplimientos y establece que los fondos recaudados mediante multas sean destinados a programas y acciones de protección, bienestar, cuidado y tenencia responsable.
Reichardt destacó que la iniciativa apunta a reducir las diferencias regulatorias existentes entre las distintas jurisdicciones y a construir un marco nacional que permita fortalecer los controles y prevenir el maltrato animal.