
El músico uruguayo Rubén El Negro Rada, que murió a los 83 años tras sufrir una internación de tres semanas por neumonía bilateral, fue despedido en el Cementerio del Norte de Montevideo con un multitudinario cortejo acompañado por familiares, amigos, músicos y seguidores.
La caravana partió a las 11.00 desde los barrios Sur y Palermo y estuvo marcada por el sonido de los tambores, encabezados por el percusionista Fernando “Lobo” Méndez, una de las figuras del candombe uruguayo y amigo de Rada.
Méndez tocó junto al vehículo que trasladaba el féretro y acompañó al músico hasta la partida del cortejo. La despedida recuperó la energía del candombe que había atravesado el velatorio este jueves 27, y la vida artística de Rada.
El vehículo que trasladaba el féretro llegó cerca de las 12 y, al momento de descender el cajón, volvieron los cantos y la emoción. Los hijos y una de sus nietas colocaron sobre el féretro una bandera de Peñarol, club del que el músico era simpatizante.
La despedida volvió a quedar atravesada por la música y el candombe, en una ceremonia que reunió a la familia, a los músicos y al público que se acercó para darle el último adiós a una de las grandes figuras de la cultura uruguaya.
Fernando “Lobo” Méndez mantenía una estrecha amistad con Rada y, a lo largo de su trayectoria, también colaboró con artistas como Jorge Drexler, Natalia Oreiro y Fito Páez.