
Sobre el grave panorama, el licenciado Gustavo Núñez, director del servicio de Salud Mental del hospital de la Madre y el Niño, se refirió a la atención, demanda, casos en niños y adolescente que preocupan y se reiteran en la sociedad riojana.
En contacto con Medios El Independiente manifestó en primer lugar, “somos el único servicio de salud mental destinado a la atención de la franja entre niños y adolescentes hasta los 14 años. Posteriormente, nuestros jóvenes y adolescentes pasan a la población del hospital Vera Barros al servicio de adolescente que tiene su equipo y basta trayectoria. Nosotros hacemos esta diferencia, porque nuestro servicio está dentro de la estructura del hospital de la Madre y el Niño, y como dice la Ley Nacional de Salud Mental, defendemos el lugar de la salud mental dentro del hospital en general porque nos permite interactuar con todos los servicios. Tenemos una población que es la más crítica, compleja, vulnerable que son las infancias y adolescencias hasta los 14 años y 11 meses. Hay un circuito de atención porque es el único nosocomio donde se puede internar por situaciones de salud mental en esta franja etaria”.
Graficó que la internación se realiza en el servicio de Pediatría como lo dice la ley. “Lo que si observamos con gran preocupación y lo pudimos comentar y expresar en distintos espacios donde fuimos invitados a participar, conversatorios, por el Mes de la Salud Mental, son las autolesiones, autoflagelaciones, intentos de suicidio de esta franja etaria que se internan en nuestro hospital. Contamos con un equipo conformado por psicólogos, trabajadores sociales, psicopedagogos, psiquiatras, licenciada en Teatro, licenciada en Enfermería. Vamos conformando distintas profesiones para ampliar la mirada sobre la salud mental”.
Acotó que se refuerza mucho el trabajo con la familia, padres y responsables adultos que llegan al nosocomio, “ayer justamente Día de la Prevención del Suicidio, estuvimos trabajando con los equipos de gestión, técnicos, ex gabinetes de escuelas del nivel medio de Capital, que en un día no laborable para ellos, tuvimos 18 profesionales de distintos colegios. A nosotros nos preocupa la situación y el día del después del alta del hospital. Ese niño o adolescente tiene que volver al colegio, reinsertarse y para eso, los adultos tenemos que lograr estos acuerdos y pautas de tratamiento, seguimiento, continuidad de cuidados”.
El profesional contó en la entrevista que “es un campo muy complejo la salud mental, y nosotros destacamos de nuestro hospital, porque nos toca la franja de infancia y adolescencia, las gestantes con consumo, un gran porcentaje de pacientes oncológicas con cuidados paliativos y también tenemos que asistir. No nos limitamos a la asistencia en consultorio, la salud mental es compartir los conocimientos y acompañar las distintas situaciones que las familias, instituciones están atravesando y que tenemos la responsabilidad profesional, ética y política de poder escuchar estos malestares. La gente en este último tiempo, observamos que llegan con una serie de derivaciones del colegio, del Juzgado, de la Dirección de Niñez y no hay cobertura, y esa situación llega a nuestro hospital”.