
En el marco de esta conmemoración, el Dr. Antonio Anzalaz, especialista en salud visual, dialogó con Radio Independiente sobre los efectos del uso excesivo de pantallas, la importancia de los controles oftalmológicos y los avances tecnológicos en el diagnóstico.
Cada segundo jueves de octubre se conmemora el Día Mundial de la Visión, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de prevenir y tratar la ceguera y la discapacidad visual. En este marco, el Dr. Anzalaz brindó recomendaciones para cuidar la salud ocular y se refirió a los avances tecnológicos en el diagnóstico de enfermedades visuales.
Entre los principales objetivos de esta jornada se encuentran la prevención y la detección temprana, teniendo en cuenta que una gran parte de los problemas visuales pueden evitarse o tratarse mediante un diagnóstico oportuno. Asimismo, se busca promover el acceso equitativo a servicios de salud ocular de calidad e impulsar hábitos saludables para proteger la vista en la vida cotidiana y laboral.
En primer lugar, el especialista se refirió a las consecuencias de la exposición excesiva a las pantallas, especialmente durante la infancia. “El problema radica en el exceso de trabajo visual de cerca, es decir, el enfoque durante muchas horas a 30, 20 o 10 centímetros, sobre todo en los chicos”, explicó.
En ese sentido, advirtió que los niños pueden acercarse aún más a los dispositivos que los adultos, llegando incluso a utilizarlos a tan solo cinco centímetros de distancia. “Eso, a la larga, trae algunas consecuencias. Está demostrado que en algunos niños, con el paso del tiempo, genera miopía”, señaló.
Al respecto, alertó sobre el incremento de esta condición visual y recordó las proyecciones que indican que, para 2050, la miopía podría alcanzar dimensiones epidémicas a nivel mundial. Esta alteración provoca que las imágenes lejanas se perciban borrosas.
Otra de las cuestiones que destacó Anzalaz fue el acceso temprano de los niños a los dispositivos electrónicos. Por ello, recomendó reducir las horas de exposición a las pantallas y fomentar las actividades al aire libre.
“Está demostrado que con dos horas por día al aire libre, si el niño está desarrollando miopía, los rayos solares ejercen sobre el ojo una disminución en el desarrollo de esa miopía”, explicó.
Además, señaló que, en muchos casos, son los docentes quienes advierten primero las dificultades visuales de los niños, al detectar problemas para ver el pizarrón o seguir las actividades escolares.
Por otro lado, el especialista se refirió a la importancia del uso de anteojos de sol en los adultos. En ese sentido, explicó que los adquiridos en ópticas cuentan con filtros contra los rayos ultravioleta (UV), que no solo brindan confort visual, sino que también ayudan a proteger los ojos de radiaciones nocivas asociadas con la aparición de cataratas y determinadas lesiones en la retina.
Asimismo, remarcó que en el noroeste argentino existe una mayor exposición a los rayos ultravioleta debido, entre otros factores, a la altura sobre el nivel del mar, por lo que resulta fundamental adoptar medidas de protección ocular.
Finalmente, Anzalaz valoró los avances tecnológicos que permiten mejorar la atención y agilizar los diagnósticos, especialmente durante los operativos sanitarios en el interior provincial.
“Nosotros hoy en día, cuando hacemos los operativos en el interior con FUNDANOA, llevamos un equipo que se llama multiplataforma y nos permite realizar nueve estudios en diez segundos”, destacó.
Según explicó, esta tecnología permite ampliar las posibilidades de evaluación de la salud visual, profundizar los diagnósticos y facilitar una respuesta más rápida para los pacientes.