El papel de La Rioja en la Campaña de los Andes
16/08/17
Con motivo de aproximarse el 167° aniversario del paso a la inmortalidad de prócer más excelso de la historia argentina, General José de San Martín y Matorras, Julio C. Olivera Gallardo, Betty de la Colina de Otonello y Franco Flores de la Fuente integrantes del Directorio de la patriótica Asociación Cultural Sanmartiniana de La Rioja, se acercaron a EL INDEPENDIENTE para resaltar la memoria del benemérito prócer Don Nicolás Dávila.
“Dávila fue conductor de la columna auxiliar riojana, en el marco del ducentésimo aniversario de su exitosa concreción y donde orgullosamente fueron comprovincianos quienes tuvieron un rol protagónico en la exitosa hazaña sanmartiniana: viñateros de Nonogasta, Chilecito y Sañogasta, criollos de los llanos y sufridos costeños de Arauco, Guandacolinos y un generoso puñado de la Capital; todos convocados por amor a la tierra y la Patria naciente, inspirados por el sublime conjuro de la gloria”, narraron.
Asimismo, la historiadora Betty de la Colina informó que “designado el general José de San Martín como Jefe del Ejército del Norte, se hizo cargo en enero de 1814. Asesorado por el general Manuel Belgrano, Martín Miguel de Güemes y Manuel Dorrego, pudo comprobar que el corredor por la Quebrada de Humahuaca y el Alto Perú, no era el camino ideal por el cual las fuerzas patrióticas podían llegar triunfantes hasta Lima, principal bastión realista de América del Sur y desde donde amenazaban permanentemente de invadir nuestro territorio”.
“Por todo ello, el genio brillante del Padre de la Patria, resolvió otro plan que le permitiera dar un golpe en el corazón del Imperio Español en Sudamérica. Consistía en ir hacia Chile, trasponiendo los Andes y desde allí por mar hacia Perú. Decidió pedir el relevo de la jefatura del Ejército del Norte y solicitar su designación como titular del Gobierno Cuyano, con el fin de reunir los elementos necesarios para concretar la trascendente empresa de la libertad”, detalló.
Además sumó que “a poco de asumir la Gobernación Intendencia de Cuyo con sede en Mendoza y mientras preparaba el Ejército de Los Andes, San Martín recibe la lamentable noticia de la derrota de los chilenos ante las fuerzas realistas en Rancagua, produciendo que Chile cayera en manos enemigas; realidad que hace modificar sus planes, lo que antes era un territorio aliado él cual tenía pensado usar de tránsito para sus tropas, se convirtió en un territorio hostil”.
Recalcó que dadas las condiciones “ahora no sólo debía llegar al centro realista en Perú, sino que debía recuperar el país trasandino para las fuerzas patriotas, lo que demandaba un mayor esfuerzo. Jamás vacilante nuestro mayor prohombre ideó invadir el territorio vecino con seis rutas que debían efectuar el Cruce de Los Andes. Las que se distribuían en la extensa zona cordillerana de la siguiente forma de norte a sur: una por La Rioja, dos por San Juan y tres por Mendoza”.
“Enterado el Jefe del Ejército de los Andes de que los realistas ocupaban Copiapó, decidió a última hora, en agosto de 1816, que se reuniesen milicias en territorio riojano para otra Expedición, ¡poco tiempo para semejante empresa! y que Belgrano enviase, desde Tucumán, al Coronel Francisco Zelada y 12 hombres para reforzarla, y por indicación de San Martín, a través de un hombre de su confianza el Teniente Gobernador Benito Martínez, fue designado segundo jefe de la fuerza al Comandante de Famatina, Don Nicolás Dávila, integrante de la prominente y gravitante familia Brizuela y Doria, titular del Mayorazgo de San Sebastián de Sañogasta de destacada actuación, primera en celebrar públicamente la Revolución de Mayo y que ya en 1812 se inscribía en la historia nacional cuando fundieron los primeros cañones para engrosar el Ejército del Norte”, comentó.
COMANDANTE NICOLÁS DÁVILA
Por su parte el profesor Julio Olivera Gallardo hizo referencia a que “el Comandante Nicolás Dávila nació 14 de abril 1796 en la Capital de nuestra provincia, hombre culto y visionario, fue alcalde de primer voto, fundador de la primera casa de la Moneda y segundo Gobernador de La Rioja. Quien reclutó inmediatamente 120 hombres, adiestrándolos militarmente con imitaciones de armas fabricadas en madera de álamo, con mucha semejanza a las auténticas; procedimiento seguido con el fin de evitar cualquier sospecha”.
“Desde la plazoleta histórica ‘Santa Rita’ de Chilecito, luego de oír Misa, la tropa de Dávila, con el experimentado Larrahona, el valiente Miguel Dávila y demás expedicionarios partió hacia Guandacol a reunirse con el total de la tropa que ascendería a los 300 hombres, en medio de manifestaciones de algarabía con que el pueblo veía este grupo de hijos convertidos en soldados defensores de la Patria, los vítores con que fue saludada su primera formación, y los aplausos con que fue despedida a su destino glorioso, todos los pobladores sin distinción se apiñaban en los alrededores de este cuartel improvisado entre los álamos, viñedos y rosales, contemplando la salida de los briosos soldados de la libertad; y las lágrimas de placer confundidas con las del amor y ternura de aquella despedida que podía ser eterna, brillaron y se evaporaron al calor del delirante entusiasmo que agitaba los espíritus”, recreó el docente.
El mismo Coronel. Dávila se refiere a la epopeya: “desde Guandacol partieron, siguiendo por la Quebrada del Zapallar (Valle de Guandacol), Leoncito, Laguna Brava hasta llegar a las altas cumbres para trasmontarlas por el Paso de Come Caballos y de ahí la Junta de los Turbios a donde llegamos el 1 de febrero, en siete jornadas”.
Además, Olivera Gallardo sumó que “después de un Consejo entre los Jefes se resolvió proceder por sorpresa y se destacó una partida de 20 hombres para tomar una guardia realista apostada en la Estancia de Jorquera. Logrado este propósito y reunido nuevamente todo el Cuerpo, se deliberó la forma de proseguir.
Dos caminos se abrían desde dicho punto a San Francisco del Monte de Copiapó: el primero formado por el gran arco del Río Jorquera antes de echarse a Copiapó; el otro, mucho más corto pero sumamente fragoso, formado por la cuerda del mismo arco, la que cruzaba serranías hasta bajar al Valle del arroyo Carrizalillo. Este fue el camino elegido por el Coronel Dávila designado para que, con un grupo de hombres se adelantase y tomase la ciudad por sorpresa”.
“El 12 de febrero, Dávila cumplía su misión, tomando, en dicha forma el cuartel realista que se encontraba custodiado por 40 hombres sin derramamiento de sangre. Luego se constituyeron las nuevas autoridades de la ciudad, celebrando la población jubilosamente el éxito de las armas independentistas. A finales del año 1817 el Gobierno dictó un decreto disponiendo que se incluya también a todos los integrantes de la Expedición de La Rioja, como Restauradores del Estado de Chile, partícipes de los premios señalados a los vencedores de Chacabuco”, relató.
“Mucho desconocemos de nuestra historia, y más de los innumerables aportes que nuestra tierra realizó en la guerra por la emancipación de la Patria, a pesar del estado de miseria en que se encontraba La Rioja, sin embargo, la idea de que pronto tendríamos una Patria libre, soñada por todos y cantada en tantos himnos de gloria, hacia ligero y aún sin valor todo sacrificio, por cruento que fuera. Y este sentimiento, cada vez más hondo en el alma de los pueblos, llegó a ser más que una ley, un precepto divino que cada cual cumplía con el fervor de la conciencia de un verdadero y ardiente patriota”, informaron sobre el aporte de los riojanos en la historia del país.
Asimismo sumaron que “bajo la dirección de Francisco Javier de Brizuela y Doria se fundieron los primeros cañones para consolidar la Independencia; fuimos pioneros en la contribución de la pólvora. Señala Bartolomé Mitre que cuando San Martín asume la Gobernación Intendencia de Cuyo existían dos fábricas de este explosivo, una en Córdoba y otra en La Rioja”.
Sobre otros aportes sumaron que además “consta que en 1815 fueron remitidos al General San Martín más de 1.000 kilos de este material usado para reserva y adiestramiento militar del Ejército de Los Andes; en 1816 se consta el envío de 900 mulas, 30 mil kilos de pólvora y 100 reclutas. También de plomo para balas, suelas para monturas y el importante cargamento de 12 mil kilos de harina reunidos entre vecinos de Guandacol, Vinchina, Jagüé y Anguinán, todos estas muestras de adhesión y patriotismo recibieron las debidas felicitaciones del Director de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón”.
REIVINDICAR AL PRÓCER
El secretario de la Asociación, Franco Flores de la Fuente, comentó que “los últimos días de junio pasado, representantes de esta institución invitados por el Municipio de Capital, participamos del Congreso Sanmartiniano de Cuyo, en donde fueron expositores el Presidente de la Asociación Julio César Olivera Gallardo y Elena B. Brizuela y Doria de Mesquita. “Notamos con dolor la falta de conocimiento y valoración que se hace a la Columna Auxiliar Riojana ante la historia nacional y a su digno ejecutor Coronel Nicolás Dávila en memoria de su acción que ni el tiempo, ni la distancia esfumarán, porque las causas superiores no se arrojan fácilmente al triste destino del olvido. Su nombre nos inspira a seguir bregando con igual altruismo a otras batallas, libradas contra las miserias humanas, la pérdida de valores y el amor a la Patria”, lamentaron.
“En esta hora excepcional que vive la Nación, la figura de este ilustre adalid, al que aguarda el digno reconocimiento del juicio de la historia nacional, junto al General Soler, Capitán Las Heras, Teniente Coronel Cabot, Coronel Melián, Coronel Alvarado, Brigadier de O´Higgins, Comandantes Cramer, Necochea y Lemos todos bajo órdenes del ‘Mago de la historia’ General San Martín, como bien lo define otra colosal riojana, la ‘Maestra de la Patria’ Rosario Vera Peñaloza, se alzan como un estandarte purísimo del servicio sincero a la grandeza del país, alejado de banderías y apetencias personales. Le corresponde a la clase política dirigente y a todos nosotros tomar su paradigma para la superación común y la felicidad de las generaciones futuras”, concluyeron.
PROGRAMA DE ACTOS
Hoy a las 11 en la iglesia Catedral se oficiará un Solemne Tedeum con participación de autoridades civiles, instituciones educativas y público en general, luego se realizará una Retreta a cargo de la Banda de Música de la Policía y a las 15 horas la ceremonia tradicional central en la plaza 25 de mayo, haciendo extensiva la invitación a toda la ciudadanía.