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20/05/21

Felipe Varela y el llamado a la Unidad Americana: A 200 años de su nacimiento

En estos tiempos de esperar qué va a suceder con la Hidrovia del Paraná, donde se comienza a entender qué es la soberanía, hay que volver sobre los últimos caudillos del interior, que se han rebelado contra el poder hegemónico del centralismo porteño. Para aquellos que creen que la grieta se inventó ahora: nuestra historia argentina nos demuestra que siempre ha habido grandes divisiones. Eso se siguió repitiendo desde Mayo de 1810. Lo interesante es saber diferenciar entre quiénes fueron y son las elites dominantes y los que lucharon por una mayor distribución de la justicia económica y social.



Por Carlos Liendro

Felipe Varela había nacido el 11 de mayo de 1821 en Huaycama- Catamarca. Era el mismo año del nacimiento de Bartolomé Mitre. Iban a tener un destino cercano por la década del 60 (en el siglo XIX), pero sus vidas paralelas los tendrían en bandos muy opuestos para un proyecto de país y de Latinoamérica. El 10 de diciembre de 1866, en Jáchal, Varela lanzó una proclama para sumarse a una insurrección popular, que se había iniciado en Cuyo. Este levantamiento era para oponerse a la guerra con el Paraguay, que había iniciado el gobierno de Mitre. Los revisionistas históricos han podido devolver muchos datos e investigaciones de esa década: 1) el ‘Chacho Peñaloza’ como uno de los máximos caudillos contra el poder económico- militar de Buenos Aires. Las consecuencias fueron: los militares uruguayos que envió Mitre para perseguirlo y asesinarlo (el libro ‘Los coroneles de Mitre’, de Ricardo Mercado Luna, investiga este tema). 2) el inicio de la guerra contra Solano López, por designio de los imperios centrales de Europa y del Brasil, que conocemos como ‘la triple Alianza’. Paraguay se había convertido en una región autónoma y desarrollada, que no encajaba en la división del mercado internacional que ya había planificado el Impero Inglés (en su repartición y dominio del mundo durante ese siglo). Los paraguayos habían recibido la ayuda- se puede decir- tecnológica de Alemania (quien también buscaba expandir mercados). Todo ese crecimiento había que destruirlo. Y así lo hicieron con la guerra. Mitre (y sus contactos desde que integró el partido Colorado en la banda Oriental) se alió con Brasil y Uruguay, para cometer esa masacre.

Felipe Varela había enfrentado a Juan Manuel de Rosas, por el tema de la aduana y de cómo se distribuía para el resto de las provincias las ganancias que dejaba el puerto de Buenos Aires, ya por 1840. Hoy esto continúa, con otro nombre: saber quienes manejan el comercio exterior, es entender qué significa cómo sube el dólar, y en esas pocas manos se acumula la riqueza del país.

Desde joven estuvo junto al ‘Chacho’ y con el compartió exilios en Chile.  Llega al grado de capitán y vuelve con la caída de Rosas. Se integra junto a Urquiza, en las fuerzas del federalismo, luego de Caseros (1852). Combate en la batalla de Pavón (1861), donde es derrotado junto a varios caudillos del interior por el gobierno de Bs As. La historia mitrista (‘si la historia la escriben los que ganan, quiere decir que hay otra historia’) lo describe como estanciero y militar. Varela tuvo tierras y ganado en Guandacol, donde cruzaba a comerciar con Chile. Tanto Peñaloza y Varela (quienes tenían grados militares, otorgados por el gobierno de la Confederación), esperaban que Urquiza, en Entre Ríos, acudiera en su ayuda cuando comenzaba la represión contra las últimas montoneras. Este ya había pactado con Mitre, y los deja a su suerte. En 1863, el ‘Chacho’ es capturado y degollado. Varela vuelve a salir al exilio chileno y regresa en 1865.

Por ese tiempo se va a conectar con la ‘Unión Americana’ en Copiapó y empezaran a construir la utopía de ‘la Patria Grande’. En 1866 cruza la cordillera y vuelve con su proclama: “Los pueblos se conmovían, se agitaban tumultuosa pero sordamente, llorando su libertad perdida… El General Mitre, entre tanto, redoblaba su presión y su energía, infundiendo el terror y el pánico donde quiera, lanceando por centenares a ciudadanos pacíficos y cometiendo toda clase de excesos en las personas de aquellos que creía no partidarios de su política… Entonces, creí un deber mío, como soldado de la libertad, unir mis esfuerzos a los de mis compatriotas, invitándolos a empuñar la espada para combatir el tirano… Basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón y sin conciencia. Cincuenta mil víctimas hermanas, sacrificadas sin causa justificable, dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos. ¡Atrás los usurpadores de las rentas y derechos de las provincias!… ¡Soldados federales! Nuestro programa es la práctica de la constitución jurada, el orden común, la paz y la amistad con el Paraguay y la unión con las demás repúblicas americanas”.

Conocí por primera vez, la zamba donde se lo menciona: ‘…porque Felipe Varela, viene matando y se va…’(¿todavía se canta en las escuelas?), era una letra mitrista. Lo que la canción no explicaba era contra quienes luchó Varela y por qué. A su vez se movía con sus montoneras, para escapar de un ejército con fusiles frente a las lanzas. El ejército porteño estaba equipado con las últimas armas que recibía de los imperios para imponer ‘la civilización’ (del naciente capitalismo mundial) contra ‘la barbarie’. Anduvo por las provincias del norte, Bolivia, hasta que fue derrotado en ‘Pozo de Vargas’. En el 2012 fue ascendido post mortem, el coronel Varela (conocido como ‘el Quijote de los Andes’, por su altura y su esbelta figura) a General de la Nación. Murió el 4 de junio de 1870 de tuberculosis y en la pobreza.