Diario El Independiente || Edición Digital
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07/11/21

Alberto gran canillita y profundo lector del diario El Independiente

CHILECITO, (De nuestra agencia). “Yo soy análogo, no soy digital”, es la frase que sintetiza la pasión que Alberto Brizuela, el canillita de la esquina de la Escuela Normal, siente tanto por la venta del diario, pero también por la lectura de todas las publicaciones que comercializa durante su cotidiano trabajo, que realiza desde hace más de 25 años.



Ser canillita para Alberto es una “pasión”, si bien reconoce que es “demandante” la tarea diaria, también manifiesta que le “encanta” y que entrega su vida por esa labor.

Es un clásico de Chilecito, ya sea en la calle con su bicicleta, con la que recorre unos 20 kilómetros por día o por su puesto en la esquina de la Escuela Normal, a una cuadra de la plaza principal “Caudillos Federales”.

Con conocimiento de causa, Alberto habla y opina de cuanto tema de conversación entabla con sus clientes, ya que sus diarios no son sólo para venderlos, si no también que lee profundamente cada una de las publicaciones.

“Llevo vendiendo el diario El Independiente hace unos 16 años, antes vendía diarios nacionales y otras cositas. En total, unos 26 años hace que ando en la calle con la venta de este tipo de publicaciones”, comenta Alberto mientras acomoda su puesto.

“Le entregamos la vida a este trabajo, es demandante pero me gusta mucho, constantemente tenemos que ordenar todo el material y hay que salir todos los días”.

20 kilómetros por día

Una particularidad que distingue a muchos canillitas, y que Alberto no es ajeno, es su cotidiana relación con la bicicleta. “Somos fieles compañeros con la bicicleta, es mi herramienta de trabajo. También el andar en bicicleta me mantiene físicamente, ando unos 20 kilómetros por días, vivo cerca de la estación Número II, subo y bajo a la ciudad todos los días y eso lo hago desde hace mucho tiempo ya”.

Pasión por la lectura

“Me gusta mucho leer, siempre lo hice, es una cosa que hago y lo relaciono con este trabajo de vender, siempre trato de estar informado”, asegura y añade: “Lo vivo como una pasión, en este tiempo de pandemia aproveché mucho para leer cosas que tenía guardadas y tuve el tiempo para poder leerlas”.

No desconoce que la pandemia “fue duro para el bolsillo” y grafica el regreso del diario en papel a las calles de Chilecito expresando que “hay gente que no lo va a sacar del diario papel, yo soy uno de ellos, y por eso digo que soy análogo no soy digital, para mí y para mucha gente el papel es insustituible”.

“Tenemos una gran relación con los clientes que se da todos los días, ahora hay gente que se va anoticiando que volvió el diario y lo vienen a buscar. Por ahora es muy lento, es todo un trabajo de hormiga”. Entre las anécdotas vividas con el diario, aseguró que “recuerdo a Daniel Papinutti”, ex administrador de la agencia, cuyo trabajo desarrolló cuando el diario en papel  no se veía amenazado por las nuevas tecnologías que surgieron luego de su gestión.