
04/01/23
Este año se rompió una tradición de muchos años en la ciudad capital de La Rioja. La municipalidad no adornó ni la plaza, ni calles, y nada por el estilo con motivo de las tradicionales fiestas de Navidad y Año Nuevo.
En una población donde la tradición cristiana es uno de sus principales exponentes en particular en conmemoraciones tan caras como el nacimiento del Niño Dios y el Año Nuevo, conlleva a crear un clima de fiesta, pero nada de eso ocurrió. Es cierto que la situación económica es un factor determinante, pero cuando hay voluntad e iniciativa de las autoridades competentes los problemas pueden superarse.
Nada de eso ocurrió en la “Ciudad de los Naranjos” donde su plaza principal como la 25 de Mayo y las calles como San Nicolás de Bari y la avenida Rivadavia, no mostraron el lucimiento de otros años.
Todo igual. Transitar por la plaza daba tristeza, no ver ni quiera un adorno navideño o una guirnalda, lo mismo que las calles, donde tampoco se pudo observar algo alusivo a estas fiestas tan fuertes en el sentimiento de los riojanos.
Medios El Independiente hizo un recorrido por calles y plazas para buscar algún elemento decorativo de las fiestas de fin de año, pero nada se encontró. Una pobre expresión del árbol de Navidad fue lo que se levantó en la intersección de las avenidas Juan Facundo Quiroga y Rivadavia, en la rotonda, donde se levantó un árbol de Navidad construido con botellas de plásticos, cuyo rectánagulo donde está emplazado la mampostería luce el abandono y la desidia.