04/01/23
El propietario de Mario Sport agradeció a sus clientes por acompañarlo 47 años
Mario Sport, la tradicional tienda de venta de ropa masculina en la ciudad, cumplió el 29 de octubre pasado 47 años de antigüedad y trayectoria al servicio de los riojanos, con toda una impronta en calidad y excelencia en vestir. En ese contexto, Medios El Independiente tomó contacto con su propietario, Mario Calás, quien refirió a todos sus inicios como comerciante, agradeciendo a sus clientes y amigos por permitirle mantenerse vigente hasta la actualidad.
En la oportunidad, Calás expresó que “inicie con el negocio en el año 1975, cuando tenía 18 años de edad, tiempo después de terminar la escuela secundaria, además a causa de que había dejado de estudiar y ya no quería estudiar más, aparte aprovechando que mi padre había sido dueño de una las casas de vestir más importantes en la provincia en materia de indumentaria masculina, Casa Siciliani. Entonces y como se había cerrado aquel negocio y vendido la propiedad había quedado algo de mercadería, mueblería, maniquíes y demás, y así fue como decidí iniciarme con lo poco que tenía”.
“Yo de chico estudié en el Colegio La Salle de Córdoba, de ahí me vine hacer la secundaria acá, terminé la secundaria y me fui a estudiar escribanía a Tucumán, y después no tuve ganas de seguir estudiando más y me volví y ahí me puse con el negocio con la poca ropa que le había quedado a papá, y con eso comencé hasta que pude comprarme mercadería y hacerme de mis propios proveedores” agregó, al tiempo que refirió a la manera cómo surgió el nombre del local comercial.
Mario Sport
“Entonces comencé a trabajar, primero pensando en qué nombre podía ponerle, y el nombre fantasía devino de una conversación amena que mantuve con una amistad de mi padre donde justo se presentó la idea de qué nombre podía ponérsele al negocio y así surgió de ponerle Mario Sport, porque al llamarme yo así de esa misma manera y estar reviendo también la posibilidad de también vender ropa sport ya le quedó así, porque justo se dio la casualidad de ponerle así, y fue de esa manera como surgió todo, y así empecé un 29 de octubre de 1975, hace 47 años atrás, y así hasta la fecha, todavía vigentes”, añadió.
En ese sentido, recordó: “Al principio me manejé siempre solo, después tuve una persona que estuvo varios años conmigo que me ayudaba y a quien posteriormente indemnicé, y volví a quedarme solo de nuevo hasta hoy día, pero siempre trabajando y siempre a mucho pulmón, sin dejar de mencionar que en el correr de esos años también conocí a mi esposa, a los 29 años, con quien me casé y fui padre de cuatro hijas mujeres, todas profesionales y mayores de edad, quienes actualmente tienen 34, 32, 28 y 23 años, una comunicadora social, una abogada, una médica y otra pronta a graduarse de contadora pública, aparte mi esposa siempre me ayudó mucho en el negocio”.
“Sin embargo cuando empecé todavía era muy joven yo, pero mi padre Carlos Calás me presentó a todos los proveedores y fabricantes con los que él trabajaba, de hecho recuerdo cuando viaje a Buenos Aires por primera vez para conocerlos y arreglar para que me vendan mercadería, tratando de manejarme siempre de la manera más responsable y más correcta posible, sin medias tintas y con muchísima disciplina, y fue así como pude entretejer mi cadena de proveedores y así hasta hoy, apuntando a seguir vigentes todavía, sobre todo por la cantidad de clientes y amigos que uno hizo a largo de estos años”, continuó.
Escenario comercial
En cuanto a cómo era el escenario comercial de la provincia en venta de ropa masculina al momento de iniciarse con Mario Sport, Calás mencionó que “en ese tiempo eran pocas las casas de ropa masculina, como el Palacio de los Trajes que después terminó cerrando, y de ahí muchos otros comercios más que abrieron pero que después también se terminaron levantando con posterioridad, como Britches, Muñoz, Ropería, entre otros, implementando no sólo la venta de ropa formal sino también de prendas más sport como camperas, remeras, jean, camisas, y demás atuendos, con decir que llegado el momento eran entre 12 y 15 casas las que había, pero después fueron cerrando, no obstante por suerte yo tuve la gracia de poder continuar y perdurar en el tiempo”.
Contexto político-económico
“Y así fui quedando de nuevo hasta que después surgieron otras casas nuevas como Valentino, La Torre, Angelo Paolo, Lennon, entre otras, y sorteando, atravesando vicisitudes y aciertos de los diferentes escenarios políticos que acontecieron en el país, yo me inicié en una época y clima político-económico muy candente, las repercusiones de la muerte de Juan Domingo Perón en el 1974, la gestión acotada de María Estela Martínez de Perón, devaluaciones, movilizaciones masivas, guerrillas subversivas, la Guerra Fría, las influencias de la Revolución Cubana, la inestabilidad política de la época, la vulneración de derechos humanos, entre otros sucesos más, y a meses de producirse una de las dictaduras cívico-eclesiástico-militar más sangrientas de la historia”, prosiguió.
En ese aspecto, recapituló: “Aunque debo decir que nunca tuve ninguna clase de problema por ese entonces porque nunca fui de meterme en nada, incluso después también pasé la época de Alfonsín, Menem, y todos quienes los sucedieron después, pero siempre trabajando de manera honesta e independiente, como ser en los tiempos de Alfonsín la mano se ponía muy dura a veces porque había muchísima inflación y las cosas aumentaban día a día y minuto a minuto, pero mal que mal se vendía más o menos porque el poder adquisitivo de la gente no era malo del todo y la gente quería comprar antes de que aumentara todo, y es que había muchísima incertidumbre por ese entonces”.
“Pero que recuerde de estos últimos años, los tiempos en que mejor trabaje fueron durante el primer mandato de Menem porque durante mucho tiempo estuvo todo congelado, la equiparación entre el peso y el dólar, en fin, a eso le siguió la caída de la convertibilidad, la crisis e inestabilidad político-económica del 2001, y todo se comenzó a poner más duro ya, después vino la llegada del Kirchnerismo al poder, aunque luego se volvió a trabajar más o menos bien de nuevo en el primer periodo de Néstor, y después se empezó a padecer todo lo que se está padeciendo ahora, sin dejar de mencionar los desastres que hizo el macrismo, la pandemia del Covid-19 y la devaluación e inflación actual donde la plata ya no alcanza para nada”, destacó.
Competitividad
En ese contexto, y reanudando con su relato, advirtió: “Aparte también hay mucha competitividad, y al ser esta una provincia chica eso juega mucho en contra también, sobre todo para esta clase de ramo, por eso es que muchos también cerraron, porque no podían aguantar los grandes costos, la mantención de los alquileres e impuestos, los empleados, la mercadería, la renovación de stock, entre otros, en fin, y ahora aquí estamos, con 66 años y la suerte de todavía estar junto a mi esposa, ya llevamos 35 años casados, y contentos, porque todo fue con muchísimo sacrificio, y agradezco a todos los amigos y clientes que supe hacerme en el camino porque me ayudaron a mantenerme vigente durante todo este tiempo, y así hasta ver hasta cuándo seguiré”.
“De hecho había épocas en que pensaba en cambiar de rubro, en poner otra clase de negocio, sobre todo cuando la mano se ponía muy dura, pero ya tenía una trayectoria, una antigüedad, clientes, proveedores, y ya conocía de diez esta clase de comercio y rubro, entonces desistía y decidía quedarme así y como estaba, con la venta de ropa masculina, y ahora trataré de terminar de la misma manera en que me inicié, de la mejor manera posible, con la convicción y la satisfacción de que todo lo poco que pude tener y adquirir es fruto de mi trabajo y esfuerzo, del ponerle el lomo todos los días y no dejarme sucumbir frente a ninguna dificultad, sobre todo con lo sacrificado que es el comercio”, finalizó.