
El pasado sábado se realizó en Catamarca la tradicional bajada de la Virgen del Valle preparando al pueblo para la gran Fiesta de la Madre que será el próximo fin de semana. En esa fecha se conmemoran 133 años de su Coronación.
En la oportunidad, el Monseñor Braida estuvo presente y puso en sus manos maternas al pueblo riojano.
El domingo fue la llegada de la Peregrinación de las agrupaciones gauchas, en donde participaron más de 1000 jinetes y varios de ellos lo hicieron desde La Rioja acompañados en la última parte por el padre Dante.