
El 8° Distrito de Vialidad Nacional en La Rioja está ubicado sobre la Av. Ortiz de Ocampo al 1310 y ocupa un edificio de poco más de media manzana diseñado para talleres y garajes de maquinarias viales. Hoy, tamaño edificio alberga 160 empleados que hace dos años se limitan a renovar cartelería, desmalezar banquinas y hacer bacheos mínimos.
La única obra que tuvieron a cargo fue la terminación del distribuidor vial sobre la ruta N°75, más conocido como Rotonda El Chacho que hasta el 2023 era en conjunto con Vialidad Provincial.
Ambos organismos en coordinación con el gobierno provincial también estaban ejecutando la ruta nacional 73 que une la ciudad Capital con Chilecito a través de Pampa de la Viuda; la ruta 75, Capital-Sanagasta que tenía fondos asignados en el Presupuesto 2023; la continuidad de la ruta nacional 76 camino a Chile por la que la Nación dejó de enviar los fondos comprometidos y la ruta provincial 6 que estaba financiada con fondos nacionales y se concluyó con recursos provinciales.
El titular del 8° Distrito, Alexis Wol intentó en principio sostener la promesa de la continuidad de las obras mencionadas, pero al final solo se concluyó la rotonda del Chacho, más visible para la comunidad, según los compromisos políticos asumidos por las autoridades de La Libertad Avanza al poco tiempo de asumir en el Gobierno nacional.
Sin fondos para obras
Este año, tampoco habrá fondos nacionales para obras viales. En el Presupuesto Nacional los que se incluyeron son “irrisorios” según la diputada nacional Gabriela Pedrali.
Se prevé “el reinicio de la obra de Las Padercitas pero con un presupuesto irrisorio que en 2026 no podrán ni mover las máquinas”. Y agregó: “Otra cosa para tener en cuenta es que, para el tramo del camino a Chile, tiene asignados 732 millones de pesos, cuando el kilómetro de ruta vale 950 millones de pesos. Tiene asignados 700 metros de ruta, y efectivamente se paralizan las obras”. Además, señaló que “tampoco está en el proyecto de Ley de Presupuesto La Rioja–Chilecito que quedó paralizada definitivamente”.
Tampoco habrá fondos para obras públicas provinciales porque el Presupuesto no incluyó el reclamo histórico del punto de Coparticipación que “reconocen nos corresponde a las riojanas y riojanos” pero luego se ponen en duda. “Los recortes previstos no se corresponden con un proyecto de desarrollo federal” consideró.
Organismo
Vialidad Nacional, fue una repartición modelo del Estado argentino responsable de la planificación, construcción y mantenimiento de la red vial nacional. Su objetivo principal fue garantizar la conectividad federal, el desarrollo económico y la seguridad vial, financiándose inicialmente con el impuesto a la nafta. Articuló por años la relación entre la técnica y la política en la transformación del territorio y el espacio urbano a través de la acción de ingenieros viales con obras para un Estado moderno ampliamente valoradas a través de los medios de comunicación
Sucesivos gobiernos liberales la fueron desmantelando, limitando sus funciones, desfinanciándola y entregando a la actividad privada sus proyectos, por eso los grandes edificios que hoy albergan a unos pocos empleados quedaron en desuso. La estocada final la quiere dar el actual gobierno nacional con su disolución.
En agosto del año pasado, la senadora Florencia López se reunió con el centenar y medio de empleados riojanos a quienes les anunció el voto en contra del Decreto 461 por el que se ordenó la disolución de Vialidad Nacional lo que concretó en la sesión del 21 de agosto porque “pone en riesgo tanto la estabilidad laboral de sus trabajadores como el estado de las rutas nacionales”.
Vaciamiento
La trascendencia social y económica de la Dirección Nacional de Vialidad y sus distritos en cada provincia también fue considerado en el informe de la Federación de Empleados Viales. En un apartado se sostiene que pasó de organismo estratégico dentro de las políticas de Estado a variable de ajuste.
La Dirección Nacional de Vialidad (DNV), fue creada como organismo autárquico mediante el Decreto-Ley 505/58, fue históricamente el instrumento central del Estado argentino para garantizar conectividad territorial, integración productiva y seguridad vial. Su rol excede ampliamente la obra pública: articula soberanía, logística, desarrollo regional y reducción de desigualdades.
Al 31/12/2025, la DNV atraviesa el proceso de vaciamiento institucional más profundo desde su creación, no explicable por ineficiencias administrativas ni por una transición ordenada hacia nuevos esquemas de gestión. Se trata de una decisión política explícita de desfinanciar, paralizar y degradar la función vial del Estado, con impactos directos sobre la vida cotidiana, la producción y la seguridad de millones de personas.