
En medio de esta crisis política, económica y social, recrudecieron las tensiones en los partidos políticos impactando directamente en el Gobierno nacional y en los provinciales. La profundización de las grietas y rupturas -todavía en el campo virtual-, ocurren por estos días tanto al oficialismo como en la oposición en La Rioja, en la región y en el país.
El peronismo, la oposición no peronista y La Libertad Avanza no se salvaron del avance de operaciones políticas y mediáticas, fragmentaciones, intentos de unificación, denuncias, agresividad verbal, desconfianza del mercado, crisis partidarias.
En La Rioja, en el oficialismo, el quintelismo picó en punta, al menos públicamente con dos reuniones en menos de 15 días. El 2 de marzo en la Casa de Todos -en realidad no estaban todos-, el encuentro fue presidido por el propio Ricardo Quintela quien destacó la presencia de “un grupo de amigos con los que empecé este camino de militancia y trabajo por todos y todas, con los que me formé y con quienes transitamos momentos de angustia y persecución, pero también de muchas alegrías y logros compartidos”. Quedó claro en sus palabras y por las visibles ausencias que los presentes eran “quintelistas de la primera hora”, aunque ello acarreó ácidas críticas intra-partido.
Se habló de unidad y caminar sin bajar los brazos, pero no estuvieron ni las precandidatas no quintelistas a la gobernación ni legisladores del interior ni funcionarios del gabinete que se sabe no son quintelistas ni concejales ni dirigentes de partidos ni exgobernadores como Sergio Casas, o como Beder Herrera que habría reaparecido. Sin muchas evidencias trascendió que hubo reuniones de estos sectores internos, pero hasta ahora no hay declaraciones públicas de aquellos que pretenden disputarle poder interno al quintelismo. La única reunión pública fue la de los Luna en el espacio Norte Grande donde sí estuvieron Tere Madera, Florencia López y Ricardo Quintela.
El segundo encuentro quintelista fue hace unos días en donde los asistentes se habrían identificado abiertamente como “quintelistas de la primera hora” aunque el gobernador por lo que se supo no asistió. En la mesa, además de funcionarios, estuvo la diputada y precandidata a gobernadora Gabriela Pedrali. En ambos encuentros varias decenas de militantes participaron de los conclaves mientras que el intendente Armando Molina se entrevistó con funcionarios y dirigentes en lo que se entendió como un impulso a retomar el vínculo afectivo y emocional que tuvo Quintela con los electores en las campañas que le permitieron acceder a las diputaciones, a la intendencia y luego la gobernación identificados con aquel popular cántico de las hinchadas de fútbol “Gitano es un sentimiento no puedo parar”.
En estas reuniones quedaron claro los objetivos del “quintelismo” para los próximos desafíos electorales: reforzar el triunfo que llevó a Molina a la intendencia, perdido en octubre por poco margen; mantener el poder político de la provincia no tanto en el peronismo como en este sector interno y lanzarse a un proyecto mayor que abarque al país. El mismo Quintela se incluyó como presidenciable aclarando que había muchos peronistas que podían serlo.
Todavía no hablan
Por fuera del quintelismo hay mucha dirigencia peronista incluidos legisladores e intendentes de cada departamento, funcionarios del gabinete provincial, diputados y senadores, concejales y cuanto militante con aspiraciones a ejercer un cargo público que todavía no se han manifestado al respecto -salvo el bloque Fuerza Patria en la Legislatura que reclamó autocrítica- aunque se desconoce el verdadero poder de fuego de estos sectores.
En la reciente inauguración del 141° Periodo de Sesiones Ordinarias de la Cámara de Diputados quedó claro el accionar monolítico del bloque del Partido Justicialista dispuesto a enfrentar con dureza el proyecto del Gobierno nacional libertario de destruir el Estado, las provincias y la economía nacional.
Si el peronismo riojano prioriza este objetivo seguramente aceptará la unidad interna “aunque duela” pero todo indica que no será fácil. Pesan en contra algunas expresiones “quintelistas” tales como pretender un tercer mandato provincial que causa más rispideces que acuerdos y otro elemento que enturbiaría las relaciones sería la insistencia en la postulación a la gobernación de una integrante más de la familia lo que podría despertar rebeliones de quiénes hoy se mantienen expectantes.
A favor del quintelismo se rescata la capacidad de contención territorial de las bases sobre lo que habló el gobernador al pedir “una política de cercanía” y en arengar a la militancia a mantenerse unida ante la crisis económica y el ajuste libertario con lo que se pretende revitalizar con Quintela la mística caudillesca típica de la riojanidad para enfrentar “aún en soledad” a Javier Milei. Si esta mística se proyecta a nivel nacional mucho mejor, dicen.
¿Sin candidatos?
El peronismo y los libertarios tienen en común que saben que es lo que no quieren y a la vez no tienen un candidato a gobernador definido. La Libertad Avanza de La Rioja no quiere que el peronismo siga gobernando en la provincia, pero no tienen un candidato con posibilidades ciertas de ganar en octubre del año próximo. El postulante natural es Martín Menem, pero con la proyección nacional que alcanzó tras su alianza con la hermana del presidente, quedó en evidencia que La Rioja le queda chica y se habría ofrecido para acompañar a Milei en caso de que se postule para su reelección o quizás ocupar un cargo nacional con más relevancia que la gobernación riojana.
Esta situación deja huérfano al partido local y a sus militantes que además se debaten en sus propias contradicciones ideológicas, tanto que ante una ciudad en ruinas tras sucesivos temporales a lo que se suma servicios deficientes por el ajuste libertario con magros salarios públicos y privados, le exigen al Estado provincial que solucione los múltiples reclamos de la población mientras a nivel nacional aceptan el déficit cero reduciendo el gasto. O aceptan aumentos salariales por debajo de la inflación mientras aquí pretenden cifras superiores más allá que el gobierno provincial da pie a las críticas al no transparentar eficazmente el uso de los recursos públicos.
Poco acostumbrados a la convivencia democrática se pelearon fuerte en las redes por los efusivos saludos que el gobernador Quintela dedicó al diputado nacional Gino Visconti cuyo abuelo fue diputado nacional del peronismo como a la diputada provincial Claudia López, su exfuncionaria. Tampoco son propensos a reconocer que el Estado es una organización creada por las sociedades para organizar la vida social. Tanto es así que el diputado Visconti se vanaglorió de la limpieza del río de la Punta en Villa Mazán para evitar inundaciones. No está mal la gestión, esa es su función y más porque es una ruta nacional, con mantenimiento a cargo de Vialidad de la Nación. Lo que está mal es el desfinanciamiento que sufren estos organismos nacionales.
El mismo Visconti que aboga por la minería para el desarrollo provincial seguramente mira las manifestaciones de docentes y empleados por los bajos salarios en Catamarca y San Juan que hace años son provincias mineras.
Otro distanciamiento entre postulados libertarios y función pública se observa en el alejamiento de funcionarios a cargo de oficinas de PAMI, ANSéS, etc en el interior. No se sabe si es por imposibilidad de responder a las demandas o para ubicar a otros militantes en esos cargos. La desvinculación más reciente ocurrió en el PAMI del departamento Felipe Varela que estaba a cargo de Valeria Urriche.
Tercera vía
Tras haber cosechado apenas un millón y medio de votos contra los 9 de LLA y los 7 de Fuerza Patria en la elección nacional, el sector conocido como la tercera vía con el nombre de Provincias Unidas intentará nuevamente en las presidenciales del año próximo. Las diferencias y las contradicciones entre quienes militan este espacio son profundas por tratarse de una alianza de dirigentes del PRO, gobernadores radicales, peronistas y otros. Para diferenciarse del peronismo kirchnerista votan con los libertarios pero públicamente rechazan con dureza el ajuste a sus provincias, algunas como San Juan, Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca a la que se sumaría Santa Cruz están en vilo por los reclamos docentes y de estatales y la falta de ayuda a los damnificados por inundaciones y desastres climáticos.
Los cinco gobernadores peronistas más opositores a Milei, entre ellos Quintela, mantienen un delicado equilibrio con este espacio político como también lo hacen la UCR, el PRO y otros partidos menores riojanos expectantes ante lo que surja.
Otra interna que estalló
El Gobierno nacional no está mejor en sus relaciones internas tanto que supuestas operaciones mediáticas entre ellos hicieron saltar por los aires las normas de ética pública y austeridad libertaria cuando el jefe de Gabinete Manuel Adorni reconoció que su esposa viajó en el avión oficial a Estados Unidos, hecho que el presidente de la Nación y el ministro de Economía minimizaron porque había espacios disponibles en el avión. Otra vez culparon al kirchnerismo como lo culpan de la suba de la inflación. Lo cierto que la interna libertaria entre Karina Milei, Santiago Caputo y la senadora Patricia Bullrich, entre otras que se viven dentro del Gobierno nacional, quedó más que evidenciada.
El escándalo dominó la agenda pública durante la semana tanto que ningún medio porteño pro libertario mostró provincias en las que docentes, empleados, policías marcharon por mejores salarios. Tampoco de los pedidos de ayuda por las inundaciones; del comercio que clama por la falta de consumo; de los trabajadores que ven cómo cierran las empresas; de los productores que no pueden recoger la cosecha; de hospitales, universidades y organismos de la ciencia y la técnica sin presupuesto.