
Ya queda claro que no empieza solo con el bullying; donde también hay mucho para trabajar en Salud Mental con los jóvenes. Las propuestas que se deben hacer es que se trabaje en forma interdisciplinaria e intersectorial en todos los espacios escolares que se pueda.
Por Carlos Liendro
Desde el año 2000 se comienzan a tener datos sobre asesinatos de adolescentes en las escuelas. En ese año un joven que apodaban ‘pan triste’ lleva un arma a la escuela y mata a un compañero (es en el Gran Bs As). En el 2004 en Carmen de Patagones, se produce uno de los incidentes mas trágicos. Otro joven, callado, solitario, lleva el arma de su padre y mata a 5 compañeros de su curso. Aquí comienza a utilizarse la palabra ‘bullying’, esa forma despreciativa, humillante, que se usa contra alguien como una ‘cargada’ repetitiva; pero que nadie fue prestando atención, y luego vinieron las consecuencias. Uno de los casos más próximos fue en Mendoza, donde aquí (en lo que se vio mediáticamente) fue una joven adolescente. Con un arma (traída de su domicilio) esta vez a buscar a una profesora puntualmente. Las imágenes mostraban como caminaba por la escuela, como se escuchaban los disparos y los alumnos corriendo en bandada. Luego se entrevistaba a los compañeros, o a quienes la conocían y decían que nunca imaginaban esa reacción o que ella no era así.
El último caso más difundido, fue en Santa Fe. Otra vez un pueblo chico, donde siempre dicen: ‘aquí todos nos conocemos’, pero que no es verdad. ¿Quién conoce lo que sucede adentro de una familia realmente? ¿Quién puede afirmar que sabe lo que puede hacer un adolescente que padece tensiones, presiones, trastornos y dolores de una familia separada? Por eso al principio se comenzaba hablando del bullying, como la primera causa. Pero esta vez, para las autoridades judiciales, la policía forense, se citaba un sitio en internet. El joven de 15 años había ido con una escopeta, que le había sacado a su abuelo (según luego el comentó) fue a la escuela. Ahí comenzó a disparar y mató a otro joven de 13 años. No era una venganza. Era un caso de alienación, donde luego quien dispara no recuerda ese hecho. Era un hecho trágico y absurdo. Los peritajes psiquiátricos deben informar al público y no debe quedar en la mera opinión de un movilero.
Lo que se comenzó a saber fue que existe un sitio en internet llamado ‘True crime comunity’ (TCC). Algunos especialistas en ciberseguridad venían advirtiendo. Si bien muchos de ellos trabajan sobre estafas, engaños millonarios que se producen por internet (de ahí la especialidad tan actual), también aportan datos sobre lo que viene sucediendo con ‘pornografía infantil’. Esto último en algunos países del norte intervienen una policía internacional, para poder agarrar a ‘pedófilos’, y aquellos que trafican con niños en viajes o lugares turísticos. En aquellos países que tienen ya reglamentadas leyes, ayudan a poder capturar nuevas rutas que se usan en internet con la pornografía infantil en las redes.
Volviendo a TCC, ya se sabe que este espacio de ultra violencia, tiene imágenes de la matanza de Columbine en Estados Unidos, en 1999. Los asesinos, ya habían escrito en sus blogs lo que iban a hacer. No solo llevaban armas con las que dispararon, sino que también iban a colocar bombas. Estas imágenes están en ese sitio, y luego cualquiera puede ver como esos lugares (porque no es el único) alientan, inducen a la masacre y a la matanza en escuelas. Estas redes de odio y muerte, serán temas para que se reflexione después de estos acontecimientos en Argentina. Ya queda claro que no empieza solo con el bullying; donde también hay mucho para trabajar en Salud Mental con los jóvenes. Las propuestas que se deben hacer es que se trabaje en forma interdisciplinaria e intersectorial en todos los espacios escolares que se pueda. Cada escuela depende de una región escolar como lo tiene Salud. A su vez esas estructuras deben juntarse en cursos, jornadas, capacitaciones junto al sistema judicial. Es la única manera de estar al día, informados de que pueden actuar en lo preventivo y actualizado sobre lo que está sucediendo con nuestros jóvenes, en esa edad tan difícil.