
El operativo se realizó en un campo de Aguadita de Vargas, cerca del área urbana de la capital provincial. Cuatro personas fueron detenidas y quedaron a disposición de la Justicia Federal.
Un importante operativo de la Policía Federal Argentina permitió desarticular una presunta red narco que operaba en La Rioja, tras una serie de allanamientos simultáneos realizados en las últimas horas. El procedimiento se concentró en un campo ubicado en la zona de Aguadita de Vargas, a pocos kilómetros del área urbana, donde los investigadores localizaron el presunto núcleo operativo de la organización.
Durante la intervención, los efectivos secuestraron alrededor de 7 kilos de marihuana en forma de cogollos, unas 170 plantas en distintas etapas de desarrollo, 21 armas de fuego, municiones y tres vehículos. Según las primeras investigaciones, el predio rural era utilizado para el cultivo, la producción y el procesamiento de marihuana que luego era distribuida en la capital provincial.
El operativo fue realizado por agentes de la Policía Federal Argentina bajo directivas de la Justicia Federal. Los efectivos irrumpieron en el lugar tras una investigación iniciada a partir de una denuncia anónima, que permitió abrir una causa y avanzar con las medidas judiciales que derivaron en los allanamientos.
Un predio rural usado como base de operaciones
Según se informó, la banda funcionaba bajo un esquema jerarquizado y mantenía como base el campo allanado en Aguadita de Vargas. Allí se llevaba adelante el cultivo y procesamiento de la droga, que posteriormente era destinada a la venta en distintos puntos de la ciudad capital.
La cantidad de plantas incautadas y los 7 kilos de cogollos secuestrados exponen, de acuerdo con las primeras pesquisas, la capacidad productiva de la organización y el nivel de estructura que habría alcanzado para abastecer el mercado local.
Como resultado directo de los procedimientos, cuatro personas fueron detenidas y quedaron a disposición de la Justicia Federal. Sus nombres no fueron difundidos, aunque se detalló que todos tendrían roles activos en la operatoria diaria de la banda, desde el cultivo hasta la distribución de la droga.
El avance de la causa quedó en manos del juez federal interviniente y del secretario designado. La Justicia deberá determinar los próximos pasos a partir de las pruebas recolectadas durante los allanamientos.