
En la tarde de ayer, la familia del futbolista Brahian Facundo Fuentes, junto a autoridades del CUCAILAR, informaron que se donaron los órganos del joven fallecido y que esa decisión ya le salvó la vida a un hombre de 67 años y otras dos personas recibirán donaciones en las próximas horas. "Estoy muy feliz que los órganos puedan servir para que otras personas tengan vida", expresó su madre, Mercedes Fajardo.
En una conferencia de prensa convocada por las autoridades del CUCAILAR (Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de La Rioja) y la familia del joven Brahian Facundo Fuentes, el doctor Carlos Reynoso, director del organismo, informó que, en un contexto de profundo dolor por la pérdida del joven futbolista, “quiero abrazar a cada uno de los familiares y, sobre todo, hacer hincapié en este noble gesto que tuvo la familia de acompañar en la donación de órganos. En este caso, esta pérdida inseparable no fue en vano, sino que va a dar sus frutos en otra persona, que en estos momentos ya una de ellas fue trasplantada. Un paciente de 67 años de Buenos Aires, y otras dos personas, dos riojanos, van a poder mejorar su calidad de vida”.
Asimismo, Reynoso señaló que desde el INCUCAI “venimos haciendo concientización sobre la donación de órganos desde la existencia del organismo. La importancia de hablar sobre importancia de la donación de órganos en la familia, de saber qué quiero hacer con mis órganos una vez que yo ya no esté”.
A su turno, el director de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Vera Barros, y coordinador de la procuración de órganos, el doctor Maximiliano Parodi, manifestó su acompañamiento a la familia de Fuentes, “que nos convocó para dar un mensaje, que lo venimos repitiendo mucho, que en medio del dolor y la gran pérdida de una familia, no hay nada más altruista en la medicina y en la sociedad que elegir dar vida, elegir ayudar a otras personas, que pueden ser nuestros familiares, nuestros conocidos, nuestros vecinos, gente desconocida que está sufriendo, que necesita un órgano para vivir, para salir de una situación crítica. A veces son niños, a veces son adolescentes, también son madres, también son hermanos”.
“Nosotros, desde el equipo médico del Hospital Vera Barros, queremos manifestar nuestro profundo acompañamiento, nuestro más sentido pésame a la familia, que fue extremadamente respetuosa, que está honrando el nombre de su hijo y hermano, su vida. Una familia que nos acompañó a nosotros como médicos, que para nosotros es muy importante lograr la mejor relación con la familia, porque estamos en el mismo camino, tratar de ayudar un familiar para salir adelante”, agregó.
En la misma línea, se dirigió a Mercedes Fajardo, la mamá de Brahian, y le expresó: “A la mamá que está acá, que con mucho cariño, con mucha entereza está afrontando algo tan difícil como la pérdida de un hijo, abrazarle y decirle que nosotros estamos, desde ahora, vinculados para siempre, para lo que usted necesite, y todo, como equipo y como seres humanos, estamos a su lado”.
Aumentan las donaciones
Ante la consulta sobre si la donación de órganos está aumentando en La Rioja, Parodi comentó que sí y que “somos una provincia que, generalmente, está por encima de la media nacional en el número de procuración y trasplante. Hay mucho por mejorar, por hacer. Cada persona que, lamentablemente, fallece es un potencial o un posible donante. Entonces, siempre hay que pensar en la donación una vez que una persona ya no está. Tiene que estar en la mesa de todos los riojanos el debate sobre qué voy a hacer cuando no ya no esté en este plano. Está aumentando la donación, el número de trasplantes y, bueno, el objetivo es que cuantos más donantes haya, van a disminuir la lista de espera, que es una deuda pendiente con la sociedad”.
Finalmente, Marcedes, notoriamente conmovida y agotada por haber pasado del entierro de su hijo a la conferencia, expresó: “Quiero decir que estoy muy contenta de que los órganos que mi hijo donó pudieron servir para que otras personas tengan vida, y agradecerle a todos acá y a todos mis hijos. Estoy muy feliz porque mi hijo va a estar viviendo en esa persona. Sus órganos le están dando vida a otra persona, ¿me entiende? Y para mí está vivo. No lo tengo, pero está vivo”.