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Las cuasi monedas en nuestro país

Las cuasi monedas son bonos de la deuda pública que se emiten y circulan como medio de pago. Es una promesa que en el momento estipulado, ese monto se efectivizará al ser rescatado por el emisor.



Por Dra. Isabel Marta Salinas

Cuando hay problemas de liquidez y el Estado necesita hacer frente a obligaciones, para evitar el déficit fiscal, recurre a las cuasi monedas. Al vencimiento del bono, se rescata el mismo. Las cuasi monedas se emiten con una fecha límite y el emisor suele, generalmente, definir con cierta antelación la fecha de pago.

La utilidad de las cuasi monedas consiste en permiten hacer frente a situaciones que demandan gasto público y compensar, por ejemplo, la caída de la recaudación en contextos de emergencia y promover el intercambio comercial.

Las cuasi monedas no son convertibles, tal como sucedía con algunas cuasi monedas emitidas luego de la Segunda Guerra Mundial en Europa, es decir que no pueden ser usadas en transacciones internacionales.

Con respecto a la validez constitucional de las cuasi monedas, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el caso Galleti c. Provincia de San Juan, Fallos 148:65, resolvió que las provincias  pueden emitir instrumentos de deuda y esos instrumentos circular en un mercado secundario, pero en modo alguno pueden ser de curso forzoso como medio para extinguir obligaciones. Esto significa que los gobiernos provinciales pueden válidamente emitir bonos, siendo responsables de su cancelación en el plazo establecido y dentro de la provincia.

En otro caso la Corte falló en el mismo sentido. La Provincia de Jujuy había emitido títulos de deuda (bonos) el Tribunal resolvió que la invalidez de esos títulos como moneda o instrumento legítimo de cambio, no los afecta como títulos de obligación del Estado emisor, legalmente responsable ante los tenedores de los mismos. (Fallos: 149:187).

Las primeras cuasi monedas aparecieron en nuestro país en un contexto que la economía argentina estaba bajo un régimen de convertibilidad, un período que se dio entre los años 1867 y 1876, durante las presidencias de Domingo Sarmiento y Nicolás Avellaneda, y que tuvo una severa crisis a partir de 1873. Los papeles que funcionaron por fuera de la que era la moneda oficial se llamaron “notas metálicas” y fueron utilizados  para pagar gastos. El uso que se les dio a esas notas metálicas fue pagar gastos. El tema del déficit fiscal, es recurrente. En esos años los principales gastos eran bélicos. La Guerra del Paraguay (1865-70) y también las rebeliones de Ricardo López Jordán, o luego de Bartolomé Mitre, en 1874, sumados los gastos provocados por la epidemia de cólera de 1867 y la epidemia de fiebre amarilla, en 1871. El Estado tenía déficits crónicos y las notas metálicas, que eran cuasi monedas, fue la herramienta necesaria y eficiente.

Al inicio de este siglo la repetida frase “un país con quince monedas” se escuchaba en distintos medios, aludiendo a la condición de diversidad monetaria en la Argentina. Esas” monedas”, bien llamadas cuasi monedas, eran bonos provinciales, y también nacionales, que estaban cumpliendo funciones clásicas de la herramienta monetaria en el ámbito de las transacciones mercantiles.

En agosto de 2001 la Nación Argentina anunció una primera emisión de bonos LECOP que se crearon como destino de la cancelación de la mayor parte de la coparticipación federal impositiva adeudada. En la crisis del 2001 más de una decena de provincias utilizaron cuasi monedas para pagar sueldos. Del total de veintitrés provincias argentinas, quince emitieron bonos provinciales que actuaron como sustitutos cercanos del peso argentino. El ejemplo más citado es el Patacón, que se destinó a ese fin en la Provincia de Buenos Aires hasta el 2003.

Estos antecedentes ilustrativos y su rol aportan al análisis de la actual situación en nuestra provincia y en el país.

Las cuasi monedas nacieron como resultante de la convertibilidad y alcanzaron una fuerte incidencia en el sistema de transacciones locales en el momento del colapso del sistema con la crisis del 2001, contribuyendo a morigerar los efectos negativos de las reglas de la convertibilidad que se manifestaron, entre otras cosas, en la fuerte reducción de la circulación monetaria y en la significativa reducción de los depósitos bancarios.

En la referida crisis, las cuasi monedas fueron la herramienta que permitió cubrir al principio la ausencia de circulación monetaria y posteriormente las restricciones impuestas por el corralito al uso de los fondos depositados en cuentas corrientes. En la memoria de muchos argentinos está presente el Patacón, la cuasi moneda que circuló en la provincia de Buenos Aires entre el 2001 y el 2003 o el Lecop, el bono que emitía el gobierno nacional. En esa época, además, más de una decena de provincias de la Argentina emitieron su propio bono para paliar la crisis. Entre otros, el Lecor de Córdoba, los Federales de Entre Ríos, El Quebracho de Chaco o el Petrobono de Chubut y Río Negro. Todas estas cuasimonedas que circularon en el país  tuvieron alta liquidez, al ser aceptadas para determinadas transacciones, por lo que cumplieron con una de las funciones asignadas al dinero: ser una moneda de cambio para adquirir bienes y servicios. Esto las diferencia de cualquier otro bono de deuda tradicional, ya que también fueron utilizadas para realizar compras cotidianas.

Son títulos públicos emitidos por las provincias, con el mismo valor que los títulos públicos tradicionales.  Tienen las mismas características, por ejemplo, que el Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal),  creado por el Gobierno nacional para afrontar la deuda comercial de importadores,  es una deuda asumida por el Estado Nacional ante los tenedores de esos bonos, que en el futuro deberá saldarse junto con el pago de los intereses previamente acordados.

Estas herramientas financieras también existen en otras ciudades del mundo. Por ejemplo, en localidades de Europa y Estados Unidos existen cuasi monedas, también denominadas monedas complementarias,   diseñadas para retener el capital dentro de una comunidad determinada. Podemos citar  la Libra de Bristol (Reino Unido) o el Chiemgauer (Alemania). Scrip o Warrants municipales (Estados Unidos): Durante graves crisis fiscales o falta de liquidez en el gobierno central (como la Gran Depresión de los años 30, o más recientemente en estados como California o Pensilvania), algunos gobiernos locales han emitido pagarés oficiales o warrants. Estos bonos son entregados a contratistas, proveedores o empleados como promesa de pago, y a menudo circulan en el comercio local hasta ser rescatados. Durante la pandemia de Covid19, en 2020, en distintas ciudades del mundo, se crearon cuasi monedas por gobiernos locales para solventar los gastos necesarios para afrontar la emergencia sanitaria.

En La Rioja la emisión y uso de cuasi monedas es una experiencia ya transitada, con resultados positivos.  En 1989, durante la gobernación de Carlos Menem fue la primera experiencia. Durante el mandato de Eduardo Maza-, en medio de la crisis socioeconómica de diciembre de 2001, en La Rioja se implementó el bono Evita, una cuasi moneda que dejó de circular en el año 2004, cuando Argentina comenzó a salir de la crisis. La más reciente cuasi moneda, denominada Chacho, durante la gobernación de Ricardo Quintela cumplió su cometido eficaz y exitosamente. Todas fueron experiencia positivas y contribuyeron a incentivas la economía local y familiar y la promoción económica, logrando una aceptación generalizada en la sociedad.

Las cuasi monedas son herramientas pensadas e instrumentadas para mantener el progreso permanente y la calidad de vida, priorizando siempre el contenido humanista de los fines y objetivos de una gobernanza virtuosa, basada en la justicia social, valor consagrado en las creencias consolidadas y compartidas por la sociedad riojana y consagrado en el texto de la Constitución Nacional y de la Constitución Provincial.

Antes, ahora y siempre se debe cumplir con el deber de gobernar para el interés y bienestar del pueblo, la grandeza de la provincia y de la patria. Que así sea.