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07/07/20

Ejercicio Profesional

La Medicina Veterinaria, profesión que abrazamos con gran vocación y amor hacia nuestras mascotas, en este caso los animales domésticos, a los que dedicamos todos nuestros conocimientos y esfuerzos, fruto del estudio de muchos años, tendientes a hacer llevadera su agradable compañía y sobre todo evitar el sufrimiento y el dolor, que también es compartido por su entorno humano, se ha visto hoy mas que nunca, amenazada por la proliferación comercial de “vendedores” que en su afán de lucrar, no tienen límites y también curan o medican y en el caso de los más audaces hasta realizan practicas de c.



Antonio José Turbay Médico Veterinario  Mat. Prof. 001

Pero es un error pensar solamente en las mascotas sin detenernos a considerar el bienestar de los seres humanos donde su función principal es la lucha contra las Zoonosis, que son enfermedades que los animales pueden trasmitir al hombre, con graves consecuencias para su salud.

Un ejemplo vigente la pandemia por el covic19, que tantas vidas se ha cobrado en el mundo, y que proviene de un animal, que no está bien claro si es un murciélago o del pangolín.

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                Esta prestigiosa profesión, que tanto esfuerzo nos cuesta llevar adelante, se ha visto permanentemente agredida, por una serie de inescrupulosos que amparados en una actividad comercial, generalmente  un negocio de venta de productos veterinarios, alimentos etc. realizan prácticas  que son propias de nuestra profesión, y que están penadas por ley. 

   Los médicos Veterinarios de La Rioja, están colegiados y amparados en la Ley Provincial Nº 4358/84 y su modificatoria Nº 5813/92, que regulan el ejercicio de nuestra actividad. 

Esta práctica ilegal de la M. Veterinaria provoca daños que en principio no son evaluados por el dueño del animal, que en busca de ahorrar, caen en manos de estos irresponsables,  causando problemas en las mascotas que no son medicadas acertadamente, lo que trae un descrédito para el medicamento que se usó y que con seguridad no es el adecuado, para nuestra profesión por que no se considera que el vendedor de productos no siempre es un profesional, y por último el Laboratorio que elabora el producto que se prescribió erróneamente.

En todo tratamiento hay un factor que es muy importante en la resolución favorable de una enfermedad, y es el factor TIEMPO.

Toda demora, ya sea porque se piensa que el problema  se va a solucionar solo, y cuando la dolencia se hace muy marcada, concurrimos al Veterinario, y esperamos una cura milagrosa que no sucede, porque el deterioro es grande,  y casi siempre pone en peligro la vida del animal, de aquí la importancia de un diagnóstico acertado en tiempo y forma, para evitar daños mayores y seguramente  gastos que no se tenían previstos. 

Esta nota quiere en primer término difundir algunos de los objetivos de la Medicina Veterinaria, pero también advertir que el ejercicio de nuestra profesión es una tarea que se logra después de muchos años de estudio y capacitación, contrariamente a lo que algunos piensan por tratarse de animales,  que al no  quejarse ni hacer juicios por mala praxis, se puede abusar de su inocencia y benevolencia.

 Por lo tanto estamos en nuestro derecho de defender nuestro espacio de práctica profesional hasta las últimas consecuencias, porque además es defender nuestros ingresos, que en estos momentos han sido duramente castigados por la enorme carga impositiva que debemos soportar, frente a lo que no podemos hacer nada, pero sí vamos a accionar contra los que nos perjudican usurpando nuestra actividad profesional.

En el Colegio de Veterinarios, el tratamiento de este tema mereció especial atención, comprometiéndonos a trabajar  a través de los distintos medios para esclarecer este punto a la comunidad riojana.

Quiero apelar al buen criterio de los que quieren a sus mascotas, advirtiéndoles que se abstengan de concurrir a estos negocios o instituciones que no cuentan con un profesional idóneo, y cuyo fin es netamente comercial y abusan de la buena fe de las personas