Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

03/04/21

Ex combatiente relató su vivencia en el hundimiento del ARA General Belgrano

En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que se conmemoró ayer, el ex combatiente sanjuanino, Luis Alberto Cuello, quien participó del conflicto armado como Cabo Segundo y artillero en el destructor Bouchard D26, se refirió al hundimiento del crucero ARA General Belgrano, producido el 2 de mayo de 1982 y que causó la muerte de 323 argentinos.



El veterano de guerra, que actualmente vive en Punta Alta, Buenos Aires, a los 23 años ingresó a la Armada Argentina e integró la tripulación que batalló en las islas Malvinas. “Nuestra misión como tripulantes del Bouchard D26 era custodiar al crucero General Belgrano junto al destructor ‘Piedrabuena’, el 25 de marzo zarpamos a hacer una navegación normal en la que salió toda la flota, no puedo decir que esos recuerdos son lindos porque la verdad no sabíamos si íbamos a regresar”, comenzó su relato en diálogo con Medios El Independiente.

Sobre el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, que se produjo el 2 de mayo de 1982 como consecuencia del ataque del “HMS Conqueror” que causó la muerte de 323 argentinos, recordó que “este submarino nuclear nos venía siguiendo, veía a los tres buques, los dos buques y el crucero, pero nosotros a ellos no, eso habla de la desigualdad que existía en cuanto a la tecnología empleada”.

“Tres o cuatro días antes del hundimiento los tres buques argentinos se retiraron rumbo a la Bahía San Antonio, este lugar era como un refugio para nosotros luego de las ‘palizas’ que nos daban el mar y el frío, ahí se reunieron los comandantes y se definió que si uno de los buques era impactado por un torpedo los otros dos debían escapar, esto en base a la ley que establece que luego de 24 horas se puede regresar al sitio del ataque para rescatar a los náufragos y que el enemigo no te debe atacar y así sucedió”, dijo.

En relación, Cuello añadió que “el día del hundimiento, cuando se perdió la comunicación entre los tres cruceros, los comandantes sospecharon que el ARA Belgrano había sido impactado, yo estaba en la cubierta del destructor con un compañero, cuando vimos la proa partida no lo podíamos creer porque para nosotros el crucero era imposible de hundir”. Y detalló que “mientras escapábamos, un torpedo nos explotó cerca, lo sentimos como un terremoto, pasadas las 24 horas del ataque al General Belgrano regresamos y rescatamos a alrededor de 80 hombres, llevamos a los náufragos hasta Ushuaia, después nos quedamos haciendo patrulla”.

“Una noche los radares detectaron embarcaciones, tipo lanchas inglesas que se acercaban a Río Grande con intenciones de atacar, ante esto se ordenó que nuestra torre, la 2, que tenía cañones con gran alcance, hiciera tiros con munición de combate, eso hizo que las embarcaciones desaparecieran, queríamos perseguirlas pero la orden era repeler el ataque”, exclamó el veterano. Para finalizar, el entrevistado hizo hincapié en que “este es un tema, que no sé por qué motivo, siempre se lo quiso ocultar”.

Y agregó que “qué memoria puede tener un pueblo si los actores que estuvimos ahí nunca tuvimos la posibilidad de hablar, muchos veteranos no lo pueden hacer porque tienen heridas que no terminan de cerrarse”.