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09/04/21

El Polo Gráfico y la libertad de expresión

Este viernes el Gobernador de la Provincia, Ricardo Quintela, asistió a un acto realizado en la sede del Diario El Independiente con motivo del 50 Aniversario de su transformación en Cooperativa Editorial como Copegraf Ltda. Pero a lo que me quiero referir es a parte de lo sucedido en esa corta y sencilla ceremonia, al momento en el que se consolidó lo que se denomina Polo Gráfico, y que en términos de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) sería compartición de infraestructura.



Por Roberto C. Catalán abogado especialista en servicios públicos y telecomunicaciones

Se solidificó un proyecto que los directivos de los tres medios gráficos veníamos trabajando junto a la Secretaría de Comunicación y Planificación Publica, cuyo auspicio es primordial para lograr el objetivo, muy especialmente en estos tiempos que nos tocan vivir, en los que la pandemia de coronavirus modificó drásticamente las reglas de juego y obligó a desarrollar a contrarreloj nuevas estrategias.

De lo que se trata es de imprimir en un mismo taller gráfico, en este caso de propiedad de Copegraf Ltda., los tres periódicos (El Independiente, NUEVA RIOJA y Diario Chilecito) optimizando así el uso y rendimiento del costoso recurso de la imprenta, y evitando de esa manera que los medios sin imprenta tuvieran que hacerlo en provincias vecinas. Es que semejante maquinaria especifica instalada solo para imprimir un diario, tarea que insume apenas 3 o 4 horas diarias, era un sinsentido. Ahora se utilizará ese equipamiento en los tres medios gráficos, optimizando su uso y rendimiento económico y generando mano de obra local, al tiempo que los otros dos medios no girarán más ese dinero fuera de La Rioja,  evitando además el costo y el riesgo del transporte, redundando todo ello en enfatizar la visión del gobierno a futuro: una Rioja autosuficiente y que consolida su economía paso a paso.

Pero al margen es esto que ya en sí mismo es trascendental, lo más interesante fue sortear cierto grado de desconfianza por el intercambio de la información, de los contenidos de cada medio, cosa de la que obviamente cada uno es receloso. Acá es donde -más allá de la inserción digital que cada uno tiene- surge cierto paralelismo con el mundo TIC.

La historia colaboró. Cuando el presidente Sarmiento comenzó la construcción del telégrafo, utilizo fondos destinados al ferrocarril, y siendo citado su ministro Vélez Sarsfield al Congreso por una posible malversación, explicó que el dinero se había utilizado para construir los caminos de la palabra, en lugar de los caminos de hierro.

Más de 100 años después el presidente Menem quería otorgar garantías de libertad e independencia a la naciente Internet, dictando el Decreto Nº 1279/97 que dispone que “…internet, se considera comprendido dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión…”, luego transformado en Ley Nº 26032. Allí recurrió a la analogía entre la prensa y expresión a la que se refirieron los constituyentes de 1853 y 1860 (CN arts 14 y 32 respectivamente) con la internet y el mundo digital.

Hoy en día los contenidos viajan desde quienes los generan hasta quienes los reciben para su uso en distintas redes “caminos de la palabra”: de fibra óptica, inalámbricas fijas e incluso móviles, por cables de distintos materiales y antigüedades, etc. Toda esa maraña que conforman las redes de transporte y distribución de los contenidos digitales generados (incluyo a un mensaje por WhatsApp, un programa por streaming, un diario en PDF o incluso una llamada telefónica) constituyen la infraestructura para que lleguen a los usuarios, clientes o lectores.

Y así como por lógica económica y hasta ambiental las redes TIC se comparten (situación prevista por el artículo 23 de la vieja ley de telecomunicaciones Nº 19798 del año 1972), utilizando distintos prestadores la misma infraestructura para distribuir sus servicios, los tres medios gráficos comparten la imprenta de Copegraf, conformando el Polo Grafico impulsado por el Gobernador de La Rioja.

En definitiva, la imprenta, junto a los camiones distribuidores e incluso los kioscos y canillitas, constituyen la infraestructura que permite que las noticias y contenidos generados en las redacciones, lleguen a sus lectores; como las redes de fibra o inalámbricas son la infraestructura que permite a los generadores de contenido digital llevar desde sus redacciones, estudios e islas de edición la información y entretenimiento a sus clientes.

La diferencia entre uno y otro proveedor o prestador no está en la imprenta, el camión o el canillita, sino en lo que adentro se escribe; al igual que no es la fibra óptica, la red móvil o el cable lo que diferencia a quienes ofrecen sus contenidos, sino justamente lo que allí se dice o muestra.

Todo lo contrario, compartir la infraestructura permite optimizar las inversiones y llegar a más gente con la información y el entretenimiento, generando mayor igualdad.

Por ello, el paso dado por el Gobernador Quintela impulsando el Polo Grafico en La Rioja tiene una importancia fundamental para garantizar el acceso de todos los riojanos a la información y el esparcimiento.