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19/03/22

"Los nombres indican sentidos de una comunidad y hablan de quienes somos"

Así se expresó Delfor Brizuela celebrando la norma aprobada por el Concejo Deliberante de capital que establece que la avenida Rivadavia pase a llamarse Victoria Romero.



El secretario de Derechos Humanos de la provincia manifestó, a través de una carta, su regocijo por la decisión de que una de las principales avenidas de la ciudad capital pase a llamarse “Victoria Romero”.

Recordemos que el cambio de nombre fue aprobado bajo Ordenanza N° 5995, en la sesión del Concejo Deliberante de Capital el pasado miércoles 16 de marzo.

 

A continuación compartimos el mensaje de Brizuela:



El valor de los nombres es el valor de los pueblos

No dejemos que nos colonicen la historia, el presente y la esperanza.

Cuando construimos la vida, la identidad y el porvenir, una tarea, es poner nombres. No es nada accidental, ni menor, es una señal de quien somos y que abrazamos y queremos.

Así nombramos a lxs hijxs, el club, la capilla o templo, una publicación, el nombre de una escuela, de un salón de actos, de una asociación, cooperativa, un pueblo, una calle.

Los nombres indican sentidos de una comunidad y hablan de quienes somos y queremos ser como pueblo.

Recuerdo al profeta de Nazaret, un tal Jesús, cuando llamó a Simón y le dijo ya no te llamarás Simón, te llamarás Pedro, que quiere decir piedra, porque sobre ti edificaré la comunidad. Un claro ejemplo del sentido creador y pedagógico del nombre.

Por eso aplaudo la oportunidad para hacernos cargo de nuestra historia riojana y sus luchas, la decisión del Concejo Deliberante, de nominar una calle importante de la Ciudad Capital con el nombre de una mujer riojana, de tierra adentro, Victoria Romero, valiente militante de la causa federal, con su compañero Ángel V. Peñaloza, que constituye nuestra esencia identitaria.

El nombre que tenía por años, representa algo que no nos pertenece y que expolió las provincias pobres como la nuestra: el puerto y un proyecto de país subordinado a Inglaterra y a sectores profundamente elitistas.

Andar una calle y nombrarla, nos forma o deforma culturalmente e históricamente.

Estoy contento que al transitar La Rioja, pueda sentirme parte de una historia de lucha y coraje y protagonista de un presente y futuro que me permita gritar con toda el alma: "Viva La Rioja".