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30/04/22

Una vez más Ricardo Quintela "se puso la diez" y dejó a los medios porteños "pedaleando en el aire"

El anuncio de asueto para el día lunes, pos día del trabajador, por parte del Gobernador Quintela, atrajo la mirada de los medios porteños, que como es de esperarse, reaccionan de manera autómata para condenar el “populismo” peronista. Sin embargo, la réplica del mandatario riojano los dejó enardecidos, ya que éste propuso que se bloquearan los canales porteños en las provincias del Norte Grande y también que se hiciera una distribución federal de la pauta, la cual se concentra en un 80 % en CABA, respondiendo hegemónicamente a los intereses del puerto.



 

No es la primera vez que Quintela apela a jugadas de este tipo para instalar su iniciativa política. Desde el comienzo de su gestión ha accedido a responder a los medios que llamaban para cuestionarlo,  pero que finalmente terminan abriendo espacio a debates que no están dispuestos a dar, en este caso por razones obvias.

La cuestión es  que cada vez  que algunos creen que se van a comer a un gobernador peronista terminan atragantados. Aunque se sienten en la cima del profesionalismo, apenas son figurones e la caja boba. Son apenas personajes  signados por la ignorancia de la historia y de las subjetividades en el territorio nacional;  y adheridos al  idealismo conservador - neoliberal de sus patrones. 

En la cultura del presente absoluto en la que se desenvuelve la comunicación porteña, estos medios le achacan a provincias  como La Rioja la responsabilidad de su pobreza,  solo  para seguir tomando ventajas de ella, pero además, para   ocultar la responsabilidad histórica de las elites a las que representan.

Lo cierto es que las empresas de video cable de todo el país le pertenecen a Clarín, es decir al proyecto centralista. No es casual tanto odio e ignorancia supina, pues son los propaladores culturales de los herederos de quienes en su momento  destruyeron las economías provinciales  para favorecer al imperio inglés.  Son los portavoces de la casta que heredó la riqueza del sobre lucro de la renta (minera y forestal) que le pertenecía a La Rioja;   los  que asesinaron a los próceres federales  para condenar a la provincia  a ser furgón de cola de un proyecto de país.

No es casual que un gesto peronista de Quintela, como el de generar un asueto para que los trabajadores tomen un día hábil de la semana para el descanso o el ocio, los enerve. Está en su manual de estilo condenar cualquier acto de justicia social. Evidentemente los productores periodísticos porteños creen en sus propias mentiras. Pero más allá de esto,  la realidad dice que no tienen el poder manipulación que tuvieron hace unas décadas. El proyecto que lidera Quintela en su provincia es el único que salió victorioso en todos sus distritos y por otro lado,  cada vez son más las personas que se preguntan por qué tienen que pagar lo que quiere Clarín  para ver una seguidilla de canales de cables alejados de sus intereses y de la realidad en sus territorios.