
ARAUCO (Enviados Especiales). Otro año más, miles de peregrinos se congregaron nuevamente en el Santuario del Señor de la Peña para participar del Vía Crucis y celebrar la Pasión de Cristo. El mítico homenaje para venerar y renovar la fe volvió a reunir a una gran cantidad de comunidades que pidió y rezó con emoción, junto a la enorme roca que se asemeja a un rostro humano.
Medios El Independiente viajó hasta el peñasco de 12 metros de alto aproximadamente, ubicado en El Barrial de Arauco, a 100 kilómetros de la Capital y a unos 15 kilómetros de Anillaco, departamento Castro Barros. Durante el camino, que se recorría por la Ruta 38, había alrededor de tres puestos de control y carpas turísticas que controlaban a cada vehículo y ocupante.
Como cada año, creyentes de diferentes partes de la región y el país se trasladaron hasta el lugar para vivir la Semana Santa en el departamento Arauco. Algunos llegaron en automóviles, camionetas, motocicletas, colectivos de larga distancia, combis y bicicletas.
Otros, viajaron a lomo de caballos, e incluso se podía ver a unos pocos a pie. Antes del mediodía, el ingreso se vio detenido debido a un choque en cadena que sucedió entre cinco vehículos, por lo que el acceso al Santuario se demoró durante unos minutos y el tránsito fue acumulándose cada vez más.
Las largas filas de vehículos eran interminables, algunos tomaron el camino por Ruta Nacional Nº 75 y los demás decidieron viajar por la Ruta Nacional Nº 9. En las garitas a la entrada, cobraron diferentes valores a los rodados para ingresar.
Las motos abonaron $200, autos y camionetas $500, combis $1.000 y colectivos $2.000. A simple viste se observaba que la concurrencia fue mucho mayor a la del año pasado, ya que el lugar estaba totalmente colmado de carpas de quienes permanecieron en el lugar desde el día anterior, gazebos de familias que llegaron temprano a pasar el día, y de feligreses que ocuparon las pocas sombras con sillas plegables y mesas.
En las localidades cercanas al Santuario, también se registró una gran afluencia de viajeros, que visitaron la provincia a realizar turismo religioso. Cerca de las 11 de la mañana, comenzó la actividad diocesana con el Vía Crucis, donde los concurrentes que peregrinaron hasta la gran roca pidieron la bendición de Dios y comenzaron a vivir el encuentro de fe y esperanza. Anteriormente, se había concretado un Vía Crucis a las 8:30 y la celebración penitencial a las 9:30.