
CHILECITO (De nuestra agencia) Sin lugar a dudas hay recuerdos que siguen siendo un trago amargo difícil de digerir para los contribuyentes, cuando al pasar por algunos paseos turísticos que tiene Chilecito como lo son el Cristo del Portezuelo y el Shopping de la ciudad, se pueden observar obras que costaron millones y que aún siguen sin funcionar quedando en el abandono.
Ya pasó una década que el funicular del Cristo El Portezuelo solo sirve de depósito. Ese sistema de transporte que se pensó para la utilización de aquellas personas que no se animaban a subir los 222 escalones que posee la obra, o bien para otras que no podían hacerlo por medio propio debido alguna imposibilidad física, tengan la posibilidad de subirse a la cima y de esta manera poder apreciar la escultura del El Cristo que se encuentra a 16 metros de altura, también desde allí, el visitante puede observar gran parte de la ciudad de Chilecito.
La última vez que el tren dejó de funcionar fue cuando el transporte tuvo una gran falla y cayó, allá por el 2013, el transporte en esa oportunidad se desprendió bajando a gran velocidad por el riel, rompiendo la malla de contención y cayendo hacia el asfalto. Por suerte no había ocupantes en esa tarde del 26 de diciembre plena temporada turística.
Esa obra inconclusa y mal realizada que fue también un gran costo que quedó ahí en el abandono, como el sabor amargo de un gasto para la nada y dónde hasta el día de hoy nadie se hizo cargo y quedó como una postal de obras debidas.
Siguiendo esta línea y sin más lejos, a pocos metros todavía siguen a medio hacer los locales que en su momento estaban pensado para que el interesado tome concesión de esos espacios y emprender un comercio con artículos regionales, siguen en su total abandona, otra postal más sin su culminación, ya que lleva bastante tiempo así, llenándose de olvido, pero el gasto se hizo en el levantamiento de paredes y poner techo de loza.
En este contexto de obras mal realizadas y debidas, donde la financiación fue de todos los contribuyentes, se encuentra el hazme reír como el emblema de los chileciteños, esto es la escalera mecánica del Centro Comercial y Cultural de la “Vieja de Terminal” otra postal, porque la misma no lleva a ningún lado, no funciona, solo se encuentra para mirar el gastó absurdo que se hizo y que en su inauguración allá medidos del 2016 había generado ruido político porque el Concejo Deliberante no había autorizado su colocación.
El problema de esta “magnifica” obra, que costó alrededor de los 85 millones de pesos, quedó corta, la instalación de la escalera se hizo desde la planta baja al primer piso, pero hubo error de cálculos, o bien en ese entonces no se justificó el ¿por qué? De esa falla, para enmendar ese groso error se debió construir unos escalones de material para poder alcanzar a la escalera mencionada. Desde hace ya varios años que la misma no funciona y sigue ahí, como el trago sin poder digerirse.
Estas obras como otras de cifras millonarias, siguen ahí para recordarnos el accionar de funcionarios, quienes debieron controlar los gruesos errores, como así también rendir cuentas a toda la comunidad. Hacer valer el esfuerzo de la comunidad que con la contribución se realizar estas obras necesarias, que permitan el desarrollo de una sociedad, para el beneficio de todos y no de particulares.