
Alejandro Ruffo, el hombre de 52 años que había matado a su hijo de 8 para dejarle un mensaje a la mamá del menor, fue encontrado sin vida en la celda de la Unidad Penitenciaria de Melchor Romero, donde cumplía la prisión preventiva por el homicidio triplemente agravado.
Fuentes oficiales informaron que el hecho fue advertido cuando personal del penal realizaba una recorrida de rutina y escuchó gritos provenientes del Pabellón N° 4.
Los internos pidieron asistencia porque Ruffo habría perpetrado su cometido en la celda N° 85, aunque sus compañeros intentaron realizarle maniobras de reanimación, no lograron revertir el cuadro y se constató el fallecimiento en el lugar.
El imputado estaba detenido desde el año pasado, bajo la carátula de “Homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y con el fin de causar sufrimiento a su cónyuge”, luego de que asfixió a su pequeño hijo, el pasado 5 de agosto, porque su esposa le había pedido el divorcio.
Ruffo ya había intentado suicidarse luego del crimen de su hijo, pero no lo logró y se recuperó semanas después en el Hospital Gandulfo, donde confesó el crimen y el móvil del mismo.
Días después del asesinato, la mamá de Enzo le comentó una publicación en redes sociales a su ex pareja donde expuso su enojo ante el hecho y manifestó que le sacó “la vida”.