
Santiago Azulay, secretario de Ambiente de la Provincia, se refirió este jueves a la proliferación de una variedad de insectos por las lluvias y el cambio climático, y la importancia de mantener el hogar limpio para evitar la creación de criaderos del mosquito del dengue.
En contacto con Medios El Independiente, Azulay explicó que “a pesar de que no estamos acostumbrados a la presencia en mayor cantidad de ellos como este año, no es algo que este fuera de la normalidad teniendo en cuenta los parámetros climáticos que estamos teniendo. Esto tiene que ver con el aumento de precipitaciones desde fines de noviembre hasta hoy, y este año para tranquilidad de los riojanos fue muy bueno desde lo pluvial. Llovió tres veces más de lo que llueve en verano, haciendo que el campo este mucho mejor, la biodiversidad se desarrolle mejor, y estos insectos son parte de esto”.
Indicó que se debe tener presente que “tenemos individual y socialmente algunas responsabilidades. El ambiente y la gente no se cuidan solos, sino que se cuidan entre el estado y la sociedad, particularmente los insectos que podemos tener mayor presencia hoy como los champis, gusanitos o chinches del algarrobo, cuestiones que no son peligrosas. Si debemos seguir siempre, descacharrando y teniendo nuestra vivienda, el techo, fondo en condiciones, limpio. Cualquier tacho viejo puede ser criadero de larvas del mosquito del Aegypti y transformarse en vectores del contagio de dengue. Venimos trabajando con el gobernador Quintela, insistiendo con el programa Manzanas Saludables, limpiando los fondos de casas, baldíos, techos. En algunas oportunidades llegamos a pasar dos o tres veces por los mismos domicilios, la gente tiene que abandonar la postura que este tipo de cosas tan básicas la tenga que hacer el estado. No podemos limpiarle el fondo de la casa para que la gente no se contagie de dengue. La gente debe tomar conciencia de que hace falta una actividad proactiva y preventiva de cada uno de los ciudadanos”.
“Un vecino que tenga en el fondo un criadero del Aedes Aegypti pone en riesgo por lo menos dos manzanas a la vuelta. Hay que tener empatía y solidaridad social con estos temas, son importantes y hay que darle atención”, resaltó el funcionario.
En la entrevista Azulay siguió explicando que cada uno de los insectos “son parte de cadenas ecológicas donde uno termina siendo el alimento del otro, y la garantía de subsistencia de las especies. Los sapos se comen los mosquitos, las maripositas, algún aguilucho un sapo, el aguilucho, la víbora y así. Esta bueno como ciudadanos mantener estos cuidados mínimos y que veamos este tipo de reverdecimiento del renacer de la biodiversidad humana. Es importante convivir con todos los elementos del ecosistema”.
Azulay, hizo hincapié además sobre el abandono el Estado contra el manejo del fuego, la Ley de Glaciares, “preocupa muchísimo lo que hace el Gobierno Nacional, no solo con el tema de la Ley de Glaciares, sino en todos los aspectos de la vida y seguridad jurídica de los ciudadanos argentinos. Hoy están en peligro las personas con discapacidad, quienes quieren estudiar en la universidad pública, con problemas oncológicos, jubilados, trabajadores formales. Esto es algo nunca visto, nos tiene que interpelar a todos los argentinos y empezar a rever que tipo de ejercicio hacemos con nuestros derechos democráticos. No es broma”.