
En la apertura de la sesión de la Cámara de Senadores de la Nación, donde se trataron las reformas, laboral y penal juvenil, el senador nacional expuso un enérgico repudio frente al accionar del fiscal federal Carlos Stornelli, a quien acusó de instrumentar prácticas de Lawfare para silenciar e intimidar a la oposición política.
El motivo del repudio se centra en el intento del fiscal de judicializar —bajo la figura de sedición— las recientes declaraciones públicas del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. El mandatario provincial había expresado su profunda preocupación por las graves consecuencias sociales y económicas de las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei.
Durante su discurso, el senador Rejal destacó los siguientes ejes fundamentales:
Defensa irrestricta de la libertad de expresión: Amparado en los Artículos 14 y 32 de la Constitución Nacional, Rejal subrayó que las críticas de Quintela son una evaluación política válida y no un atentado contra los poderes del Estado. "Si permitimos que el Poder Judicial se convierta en el censor de las opiniones de los gobernadores, estaremos aceptando la degradación de nuestra democracia", advirtió.
Ataque al federalismo: El senador enfatizó que Quintela fue elegido por una amplia mayoría del pueblo riojano y merece el respeto de las instituciones. Calificó la denuncia como un "abuso a la función pública" y un claro "atentado al federalismo" que busca coartar la voz de los líderes provinciales.
La doble vara de la Justicia: Rejal cuestionó duramente la inacción previa del sistema judicial ante declaraciones del actual Presidente de la Nación, preguntándose: "¿Dónde estaba el fiscal Stornelli cuando Milei decía que venía a aniquilar el Estado?"
Visibilización de la crisis socioeconómica: El legislador respaldó las críticas del gobernador riojano, recordando las duras consecuencias de la actual gestión nacional, que incluyen la pérdida de más de 300.000 puestos de trabajo, el cierre de empresas y el aumento del malestar social en las calles.
Para concluir, el senador hizo un llamado a la Cámara Alta a no guardar silencio frente a lo que consideró un "ataque esencial al sistema republicano", recordando que la crítica y el control político son pilares fundamentales que costó mucho reconstruir tras los años oscuros de la dictadura cívico-militar.