
30/03/21
Liliana del Carmen Ruiz, tenía 52 años, estaba casada y tenía dos hijos. Había sido internada en marzo del 2020 en una clínica privada de esta ciudad con diagnóstico de dengue, después neumonía y, finalmente, luego del hisopado, se confirmó Covid-19. Fue el primer caso detectado de esta pandemia en La Rioja y, lamentablemente, la primera muerte en la Provincia.
La médica pediatra falleció en la madrugada del martes 31 de marzo de 2020, a las 00:35. A un año de su muerte: muchos de sus pacientes la recuerdan con cariño, sus amigos y familiares llevan grabados su amor, su humildad y su trabajo constante por el prójimo.
“La verdad que es difícil, mi mamá era el motor de la Casa. Se encargaba de absolutamente todo, ella nos mantenía a todos. Económicamente fue fuerte, y emocionalmente no hay palabras para describirlo, es como si no ha pasado el tiempo” fueron las primeras palabras de Sofía Armatti Ruiz, hija de Liliana, en comunicación con Radio Independiente.
Recordó que su mamá ingresó con diagnóstico de dengue a la Clínica Mercado Luna, y con respecto al Covid-19 dijo que no sabe aún cómo se contagió su madre “pienso que si el virus estuvo en mi casa, hubiese atacado primero a mi papá, ya que él tiene Epoc, enfisema pulmonar, es fumador de los 14 años y hoy tiene 59, tiene 180 kilos, una obesidad mórbida” detalló.
Comentó que todo cambió después de la muerte de su madre. Su padre tuvo que vender una farmacia en la cual trabajaba, su hermano abandonó los estudios y consiguió trabajo, en cuanto a ella sigue estudiando medicina y confesó que “en realidad vamos aprendiendo, mi mamá era de esas personas que hacia todo. Mi papá aprendió a usar el lavarropa después que falleció mamá. Estamos aprendiendo a vivir sin ella”.
Recuerda todo lo bueno de Liliana “era una mujer muy amorosa. Siempre nos llenaba de besos, cuando pasábamos por su lado siempre nos tiraba besos. Fue una mujer muy cariñosa, te mandaba un mensaje solo para decirme que me amaba, después de un examen ella era la primera persona que me llamaba” dijo emocionada.
“Mi mamá se fue y mi casa se vino abajo. Mi mamá se levantaba a las 06:00 de la mañana para estudiar porque estaba haciendo un posgrado en Auditoria Médica, estaba en la tesis. A las 09:00 se iba a trabajar, volvía a las 13:00 se ponía a cocinar o limpiar, a veces dormía siesta. A las 18:00 volvía a trabajar y podía ivolver como a las 22:00 o a las 01:00 de la mañana. Y al otro día volver a comenzar”.
“Ella no sabía lo que era parar. Era una mujer increíble” expresó orgullosa Sofía al recordar a su madre.