02/01/23
"Ya no queremos más violencia en nuestra provincia de manos de hombres agresores"
La secretaria de la Mujer y Diversidad de la Provincia, Karen Navarro, al momento de efectuar una estimación o apreciación sobre la labor hecha durante el año de cara a las últimas cifras oficiales hasta el mes de noviembre de 776 casos de violencia en razones de género y diversidad, destacó en contacto con Medio El Independiente que el 42% de las mujeres vivió situaciones de violencia extrema y riesgo de vida altísimo, como asimismo intentos de femicidio"..
En cuanto a las líneas de labor de la Secretaria de la Mujer y Diversidad, la secretaria expreso que “nuestros propósitos no sólo están relacionados con la prevención, promoción y cuidados integrales y asistenciales de las víctimas entorno a las violencias por razones de género, perspectiva de género, perspectiva de diversidad, y demás, sino que también tenemos lineamientos amplios e intensos en cuanto a capacitaciones y formaciones constantes en relación a la aplicación de la Ley Micaela, apuntando a todos los estratos del poder estatal provincial”.
“Por otra parte, también ahondamos en lo que hace a la perspectiva de interseccionalidad con respecto al abordaje de las violencias porque somos articuladoras con las áreas Mujer de toda la provincia entera en el rango que sea, siempre desde el punto de vista de las perspectivas de género y diversidad, para lo que contamos con distintos dispositivos, como ser particularmente aquí en Capital el dispositivo Yanapay, espacio de atención integral a las personas que han atravesado distintas situaciones de violencia, ya sea que se hayan producido en la provincia o no, donde tenemos asistencia psicológica, asesoramiento legal, asistencia social y consultorio diverso, el cual queda sobre Facundo Quiroga 1841”, prosiguió.
En ese sentido, agregó que “en lo que va del año, y hasta el mes de noviembre, hemos tenido 776 casos que son cifras oficiales que se han publicado hace poco en los medios de comunicación y redes sociales locales en el intento de darlos a conocer y con el fin de también dar a conocer nuestro trabajo, de los cuales 509 solicitaron asistencia y casi 260 son los que llegaron por oficios judiciales, y es que nosotros tenemos una conexión directa con los juzgados desde donde nos envían oficios para que nosotros abordemos integralmente con nuestro equipo de trabajo cada situación particular”.
“El Yanapay tiene alrededor de 17 especialistas dedicados al cuidado integral de quienes así lo necesiten acompañando cada caso de manera multidisciplinaria, reviendo sobre cómo está su estado de salud, asesorando sobre las posibilidades de judicializar su caso, sobre todo porque no todas están preparadas para esa instancia, entonces también las atendemos y asistimos psicológicamente, de hecho hay quienes son más perdurables en el tiempo y quienes lo abandonan, pero porque todo también tiene que ver con su propio contexto, incluso también hay espacios de cuidados de infancias, entre otros”, continuó.
Datos oficiales
En cuanto a los datos sobre violencias en razón de género recientemente publicados, la funcionaria dijo que “hemos dado datos muy esclarecedores con respecto cuáles son las clases de violencia que Yanapay supo admitir este año de los cuales el 76% es violencia psicológica, eso tiene que ver con amenazas, acosos, hostigamientos, humillaciones, descréditos, descalificaciones, maltratos, insultos, entre otros, que por ahí si nos comenzamos a replantear todas las mujeres en general de una u otra manera la hemos atravesado, nada más que muchas veces no generamos conciencia entorno a eso sino gracias a los medios masivos de comunicación o las distintas conversaciones que realizamos en los territorios para generar conciencia”.
“Por otra parte, el 63% es violencia física, indicador que preocupa demasiado, de los cuales son tirones de pelo, empujones, golpes, entre otros, todos muy específicos, pero me parece que también debemos decir cuáles son estos indicadores porque una cosa es decirlo en términos teóricos y otra muy distinta es estarlo viviendo y no saber o no tener por qué saber qué tipo de violencia es porque quien la sufre la padece y a veces no encuentra mucha explicación sobre este tema” añadió, al tiempo que señaló que “por otra parte el 35% es violencia ambiental, que tiene que ver con arrojar o tirar cosas contra las paredes, alterar el sueño haciendo ruidos intencionales, quizás cuestiones abstractas pero que para quienes las viven y están sometidas son tremendas”.
Asimismo, agregó que “el 32,6% es violencia económica y patrimonial, que es una sobre la que nosotros pedimos que se tome una especial dimensión judicial porque está relacionada con una dependencia económica de quien ha sufrido y sufre situaciones de violencia y no puede salir de ese ámbito por la necesidad de sobrevivencia de su núcleo familiar. Además también está la violencia simbólica en el 29,5% que muchas veces también se traduce a los medios de comunicación, y la sexual que está en 26%. A esto también debemos sumar las edades en que más se sostiene la violencia”.
Edades y nivel de riesgo
“Como ser de 25 a 39 años el 50% ha sufrido violencias, es decir que es el rango etario del que más consultas hemos receptado, de ahí de 40 a 59 años el 27,6%, en menores de 18 años el 1% y en mayores de 60% años el 2,11%, lo que quiere decir que hay situaciones de violencia que se siguen atravesando en las adultas mayores, lo cual es tremendo por su misma complejidad porque se encuentran en una situación de indefección total”, enfatizó.
En ese aspecto, sostuvo que “también hemos dado información sobre la categorización del nivel de riesgo que pasan esas víctimas que esta graduado o porcentuado en altísimo o de vida que supone el 42%, que tiene que ver con mujeres que han escapado a tiempo de situaciones de violencia extrema o intentos de femicidio, considerando que hay casos en que el femicida primero mata a la mujer, después a los hijos e hijas y por último se quita la vida él, desapareciendo así una familia completa. Luego el alto riesgo con el 23,5% y el medio con el 22%”.
“Por eso nosotros hacemos una recategorizacion del riesgo, para saber justamente dónde debemos actuar inmediatamente y urgentemente, y para eso tenemos nuestro hogar de atención integral que en este último tiempo hasta casi al límite de su capacidad porque quienes llegan lo hacen con su grupo familiar, pero lo más importante es decir que las personas que sufren o sufrieron violencia están acercándose. Por ello, el año que viene vamos a trabajar en la sistematización de la provincia, es decir en la sistematización de todos los datos, para generar una estadística firme a nivel provincial y ver qué más nos falta hacer”, precisó.
Policías agresores
Con respecto a los agresores que propician las mayores situaciones de violencia, Navarro dijo que “el 13% pertenecen a las fuerzas de seguridad y 12% son trabajadores de la construcción, datos fuertísimos que estamos trabajando con el Ministerio de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos para trabajar sobre estas situaciones ya que me parece que debe hacerse una mirada profunda sobre la formación de las fuerzas de seguridad, de hecho existen nuevos paradigmas sobre cómo deben ser formadas, lo que me parece que también deberemos abordar junto al Ministerio de Educación, pero es cierto que cuando salís de la formación el mismo esquema de trabajo en la práctica todavía está impregnado de patrones culturales y de comportamiento tendientes a la vulneración de derechos”.
“Como ser, se han planteado dos cosas fundamentales. La primera tiene que ver con el primer acercamiento de quienes denuncian casos de violencia. De hecho habrá anuncios sobre el uso del formulario único de denuncias de violencia de quienes se acercan a las comisarías porque no queremos que los sumariantes o las sumariantes cuando recepten una denuncia hagan preguntas que no estén relacionadas con el caso que se viene a denunciar, que no generen subjetividades sobre las preguntas que realicen o juicios de valor, entre otros, como esto de que la denuncia es denuncia y no exposición”, subrayó.
En relación aquel punto, reitero: “Entonces este formulario va generar este patrón que después se va a notificar a la secretaria y al Juzgado para que no se vuelvan hacer preguntas o se evite hacer preguntas sobre cuestiones ya relevadas en el primer acercamiento, incluso el ministro Zárate estuvo de acuerdo, por tanto seguro que próximamente habrá una reformulación estructural en las comisarías de toda la provincia. Eso por una parte, y por otra parte y en lo que hace al segundo punto, hemos pensado en procesos formativos integrales sobre temas específicos relacionados a la violencia, la perspectiva de género y diversidad, y la aplicación de Ley Micaela”.
“Aparte es un sistema súper estructural y protocolar donde debe trabajarse fuertemente sobre el no, sobre dónde está el no, sobre los no que deben tener en toda su estructura estructural porque habrá decisiones que deberán tomarse frente a estos agresores que estén relacionados a la fuerza, porque los grupos vulneralizados necesitan del reconocimiento y la garantización de sus derechos”, preciso.
Albañiles violentos
En lo que hace al grupo agresor de los trabajadores de la construcción, la secretaria manifestó que “la Secretaría de Trabajo también está llevando adelante una labor muy importante en comunicación permanente con la Secretaria de la Mujer y Diversidad, pero también debe considerarse que nada esto es mágico, porque no pueden darse respuestas inmediatas y resultadistas si se quiere a situaciones que precisan de cambios culturales, porque todo va haciéndose de a poco y pensando por sobre todo en qué cambios pretendemos que pasen, pero para esto necesitamos tener en claro los límites, y los límites que nos planteamos es que no queremos más violencias en nuestras provincia en manos de hombres agresores”.
“De hecho la UOCRA ha generado este año muchas incorporaciones con mujeres, datos paulatinos que está aumentando cada vez más en cuanto a la incorporación de las mujeres al sector de la construcción, y eso es muy importante porque habla de simbolismos al repensarnos en las interrelaciones no sólo entre varones sino también para desde una perspectiva de género generar más controles y capacitaciones, aunque también es imprescindible el papel de la justicia en todo esto para que los agresores tengan su condena correspondiente y entiendan que ya no pueden volver agredir”, reanudo.
Zonas afectadas
“En cuanto a los indicadores relacionados a veces con los aspectos de vulnerabilidad y desigualdad económica los sectores periurbanos son los más preocupantes porque cuando los hemos comparado con los domicilios de donde devenían prácticamente las agresiones, según las distintas actuaciones u oficios o comisarias que intervinieron en las denuncias, la mayoría son de zona sur y zona este, y de zonas rurales, por eso la importancia de seguir trabajando en aquellas zonas, además porque todavía hay desconocimiento de derechos, miedos a acceder al sistema de asistencia y protección, e inmovilización por no poder salir del microclima que están atravesando de violencia extrema”, subrayó Navarro.
Palabras finales
“Debemos capacitar a personas que componen instituciones que tienen que pensarse en promotores y actores principales para evitar y prevenir la vulneración de derechos, es decir no sólo apuntar a las fibras intimas de las instituciones sino también a las fibras íntimas de las personas que están generando procesos institucionales que deben garantizar y reconocer derechos, lo mismo en cuanto a lo que hace a las infancias porque cuando hay personas que han atravesado situaciones de violencia por lo general la vulneración de derechos también llega hacia sus hijos e hijas, por lo que inmediatamente notificamos a la Subsecretaria de Niñez y Adolescencia para que también generen las intervenciones necesarias ante esa vulneración de derechos”.