
Hace ya varios años que funciona en Vinchina, la Casa de los Abogados del Pueblo, un proyecto que articula acciones con actores sociales y el Estado en beneficio de los más vulnerables.
Está instalada en la casona en la que vivió don Honorio Rodríguez, abogado, ex diputado provincial por Vinchina y artista plástico. Sus hijos Dito y Marcos Rodríguez crearon la Casa Abogados del pueblo para actuar en defensa de proyectos o intervenir en conflictos colectivos como fue el caso de las tierras de los pueblos originarios de Valle Hermoso y Zapallar.
Uno de los abogados, Emilio “Dito” Rodríguez recordó que “cuando todos miraban para otro lado y había un Estado ausente, se libraron históricas batallas judiciales y se las ganó para la gente que hoy es plenamente dueños de la tierra donde nacieron y vieron sus ancestros”-
Por eso consideró que la Casa de los Abogados del Pueblo “fue y será siempre una trinchera, donde seguiremos luchando en defensa de los derechos de quienes más necesitan y tienen sed de justicia. Aquí seguiremos soñando y proyectando un futuro mejor, con los mismos ideales de siempre. Por más difícil que parezca el camino, continuaremos andando, con dignidad, con lealtad a nuestro pueblo y sin rendirse ante nadie, sin dar ni un paso atrás”.