
El precio de la Canasta Alimentaria registró un alza intermensual promedio de 4,9% en diciembre en las localidades que monitorea la Fundación Colsecor, dejando la suba acumulada al borde del 30% anual. En CABA, el incremento del rubro Alimentos y bebidas se ubicó un punto porcentual por debajo.
Cerró 2025 y la aceleración de la inflación en alimentos y bebidas de los últimos meses dejó fuera de juego aquella premisa del Gobierno nacional de Javier Milei de mantener a raya las subas generales en torno al 2% mensual.
En efecto, el mismo Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestra que desde septiembre se dieron aumentos generales (no sólo de alimentos) del 2,1; 2,3 y 2,5% intermensual hasta noviembre, evidenciando ese mayor peso en el acelerador.
Ahora, haciendo foco exclusivamente en lo esencial para la supervivencia incluido en la Canasta Alimentaria, en las localidades del interior del país que monitorea la Fundación Colsecor se observaron subas más significativas de 3% mensual en septiembre; 4% en noviembre y hasta 4,9% en diciembre.
En Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), los incrementos observados en el rubro Alimentos y Bebidas del Índice de Precios al Consumidor (IPCBA) que elabora la Dirección de Estadísticas porteña, también reflejaron que se avanzó desde el 2% intermensual de septiembre, al 2,1% en octubre, 2,2% en noviembre y 2,4% en diciembre.
Con estos desempeños, el conjunto de alimentos y bebidas indispensables para sobrevivir acumuló un alza promedio de 29,8% en todo 2025 en las localidades del interior, un punto porcentual por encima del 28,8% observado en la ciudad Capital.
Y si bien la variación de los precios lejos de estar desbocada se muestra relativamente acotada, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires, los analistas ponen el ojo en la tendencia ascendente que se viene manifestando en los últimos meses, temerosos de que ese comportamiento se refuerce.
Por su parte, los empresarios comerciales analizan que ”ante la persistente falta de poder adquisitivo”, el consumo se mantiene aún retraído y “estrictamente racional”, con familias que priorizan ofertas y gastos esenciales.
De cara al futuro indican que “impera una cautela optimista: aunque la mayoría de los comerciantes proyecta una mejora económica para 2026, la inversión sigue frenada por los altos costos y la baja rentabilidad actual”.
Canastas familiares
El relevamiento que la Fundación Colsecor realiza en 30 localidades de siete provincias argentinas, refleja además el valor nominal de la Canasta Alimentaria según la composición del hogar.
Así, un adulto mayor que vive solo requirió de al menos 174.280 pesos para no ser indigente, en tanto una familia compuesta por dos adultos mayores necesitó en diciembre de 261.420 pesos; una de tres precisó 428.729 pesos; una tipo de cuatro miembros requirió 538.525 pesos, y una integrada por dos adultos y tres menores en edad escolar necesitó 566.410 pesos.