Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Lagarde dejaría el Banco Central Europeo antes del fin de su mandato

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, tiene la intención de dejar su cargo antes de que termine su mandato de ocho años en octubre de 2027, informó este miércoles el diario Financial Times (FT), que cita a una persona al tanto de la decisión.



Lagarde, quien se incorporó al BCE en noviembre de 2019 procedente del Fondo Monetario Internacional (FMI), quiere dejar el cargo antes de las elecciones presidenciales francesas de abril del próximo año, añade el periódico británico económico.

Según la fuente consultada por el medio, Lagarde quiere facilitar que el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, encuentren al nuevo dirigente de una de las instituciones más importantes de la Unión Europea (UE), reportó el sitio DW y accedió la Agencia Noticias Argentinas.

No obstante, el FT aclara que aún no está claro cuándo se producirá la salida de Lagarde.

“La presidenta Lagarde está totalmente centrada en su misión y no ha tomado ninguna decisión sobre el final de su mandato”, declaró, por su parte, el BCE.

 

El español Hernández de Cos, entre los favoritos para sucederla

Según una encuesta publicada por el Financial Times en diciembre, los economistas europeos señalaban a Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España, y a su homólogo neerlandés Klaas Knot como los principales candidatos para ocupar la presidencia del Banco Central Europeo (BCE).

Además, Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, también ha mostrado interés en el cargo.

Fuentes indican que Emmanuel Macron, que no podrá buscar un tercer mandato como presidente de Francia, lleva meses intentando influir en la elección del sucesor de Christine Lagarde.

Las elecciones presidenciales francesas de abril próximo serán cruciales para la segunda economía más grande de la eurozona y para la Unión Europea en su conjunto, ya que el resultado podría condicionar la orientación política y la influencia de Francia en la designación del nuevo presidente del BCE.