
El fiscal general, Javier Vallejos, dispuso la creación de la Oficina de Control y Fiscalización que estará a cargo de Juan Pablo Minué Belber y será integrada exclusivamente por personal de la institución que posee vasta trayectoria y experiencia en la recepción de denuncias penales.
El área funcionará bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal (MPF) en las instalaciones centrales del organismo judicial, ubicadas en la calle Buenos Aires 180.
Uno de los pilares de esta nueva oficina es el monitoreo del progreso procesal, es decir, el seguimiento técnico de la evolución de cada denuncia dentro del proceso penal. Más allá del control tecnico-administrativo, la oficina también tiene el objetivo de realizar una detección temprana de víctimas en estado de vulnerabilidad. Para ello, se utilizarán mecanismos de alerta para identificar de forma inmediata aquellas denuncias que involucren a personas en riesgo.
Con este sistema, el Ministerio Público Fiscal podrá garantizar que estos casos reciban una atención prioritaria, activando de manera urgente los protocolos de protección necesarios.
De esta manera, el organismo no solo busca una justicia más rápida, sino también más empática y ajustada a las necesidades de quienes enfrentan más barreras al momento de realizar una denuncia.
La creación de esta nueva oficina, complementa el trabajo de áreas muy importantes del Ministerio Público Fiscal, como la Unidad Fiscal de Violencia de Género, ubicada en Belgrano 53, encargada del abordaje específico de delitos de esta naturaleza, y la Dirección de Atención a la Víctima del Delito, situada en Buenos Aires 223, que brinda información , asesoramiento jurídico y contención psicológica.