
El encuentro reunió a representantes de comunidades de los cinco decanatos de la diócesis. El obispo Dante Braida llamó a fortalecer una Iglesia "orante, fraterna y misionera". El encuentro se realizó en el marco del Jubileo Diocesano por los 50 años de los mártires riojanos.
Con la participación de más de 400 representantes de comunidades de toda la Diócesis se realizó la Asamblea Diocesana en el predio central del Paseo Cultural, en una jornada de reflexión, encuentro y trabajo pastoral que culminó con la celebración de la misa presidida por el obispo Dante Braida. Durante la homilía el obispo destacó el valor del encuentro y convocó a los fieles a fortalecer la misión evangelizadora de la Iglesia.
“Damos gracias a Dios por este encuentro que estamos culminando”, expresó Braida, al tiempo que invitó a los presentes a reconocer las propias limitaciones y dificultades como oportunidades para la acción de Dios.
El obispo señaló que los cristianos están llamados a buscar en Jesús la luz para la vida cotidiana y a compartir esa fe con los demás.
En su mensaje, Braida también retomó el llamado del Papa Francisco a construir una “Iglesia en salida”, que anuncie el Evangelio a todos sin excluir a nadie. “La alegría del Evangelio es para todo el pueblo, sin excluir a nadie”, afirmó, y remarcó la importancia de acercarse especialmente a quienes viven situaciones de exclusión o marginación.
En ese marco, señaló que cada bautizado está llamado a dar testimonio de la fe en su vida cotidiana. “Si estamos aquí hoy es porque alguien nos compartió a Jesús, alguien nos mostró la belleza del Evangelio”, sostuvo.
También destacó la necesidad de que la Iglesia mantenga una actitud de escucha hacia la sociedad, recordando una expresión del obispo Enrique Angelelli: “tener un oído en el pueblo” para comprender las necesidades y realidades de las personas. Braida valoró especialmente la presencia de adolescentes y jóvenes en la asamblea y alentó a las comunidades a brindarles espacios de participación y compromiso. “Ellos tienen mucho que aportar y necesitamos de ese carisma fresco y alegre que anime a la Iglesia” expresó. Asimismo, convocó a los grupos y comunidades a fortalecer la vida de oración y la misión pastoral para seguir construyendo una Iglesia comprometida con la fraternidad, la justicia y la paz.
Discernimiento pastoral
Por su parte, el sacerdote Pablo Delgado explicó que la asamblea reunió a representantes de todas las parroquias, movimientos y comunidades de la diócesis con el objetivo de reflexionar y discernir los caminos pastorales para el futuro.
“Nos hemos reunido de toda la diócesis para ponernos a la escucha del Espíritu Santo y ver por qué caminos debemos responder a la invitación de Jesús de ir y hacer discípulos”, señaló.
El presbítero detalló que el encuentro fue precedido por meses de preparación y que durante la jornada los participantes trabajaron en grupos integrados por personas de distintas edades y realidades pastorales.
Entre los temas abordados se destacó la necesidad de fortalecer una Iglesia más participativa y sinodal, en la que todos los bautizados puedan descubrir su lugar dentro de la comunidad.
Además, la asamblea también tuvo un espacio para recordar el testimonio de los mártires riojanos, al cumplirse 50 años de su martirio, tomando su ejemplo como inspiración para el compromiso cristiano en la actualidad.
Conclusiones
La jornada comenzó alrededor de las 9 y se extendió hasta las 17, cuando se celebró la misa que marcó el cierre del encuentro. Según se informó, las conclusiones pastorales surgidas del trabajo realizado durante la asamblea serán presentadas el próximo martes, y servirán como orientación para las acciones de la Iglesia riojana en los distintos ámbitos comunitarios.