
En el centro cultural Casa María, Tinkuy Huasi, en la localidad de Aminga, se llevó adelante un emotivo homenaje a Monseñor Enrique Angelelli al cumplirse 53 años de los hechos que marcaron el inicio de su martirio en La Rioja. Los detalles los brindó el Ingeniero Ciro Montivero en comunicación con Radio Independiente.
Al cumplirse 53 años de los hechos que marcaron el inicio de su martirio en La Rioja. La actividad reunió a referentes de la Iglesia, ex presos políticos, dirigentes sociales, autoridades provinciales y departamentales, además de vecinos de distintos puntos del departamento Castro Barros.
El encuentro permitió recordar los acontecimientos ocurridos el 13 de junio de 1973 en Anillaco, cuando el entonces obispo riojano fue agredido e impedido de celebrar la misa patronal de San Antonio. Para quienes impulsaron la actividad, aquel episodio significó el comienzo de la persecución que culminó con el asesinato de Angelelli el 4 de agosto de 1976.
En diálogo con este Medio, el ingeniero Ciro Montivero, propietario del inmueble donde funciona Casa María, explicó que el proyecto comenzó a gestarse a partir de una propiedad familiar que perteneció a sus abuelos. El espacio fue inaugurado el 20 de diciembre del año pasado y desde entonces permanece abierto al servicio de la comunidad.
Asimismo, Montivero señaló que el lema que guía el trabajo de Casa María es "trabajar por el bien común", una premisa que atraviesa todas las actividades que allí se desarrollan. En ese sentido, destacó que el lugar se ha convertido en un punto de encuentro para vecinos y vecinas del departamento, promoviendo propuestas culturales, educativas y sociales.
Actualmente se dictan talleres de arte, danza y música, además de realizarse encuentros comunitarios y actividades abiertas a la participación de toda la población. Según indicó, la respuesta de los vecinos ha sido muy positiva y considera que el espacio ha logrado cubrir una necesidad existente en la comunidad.
Asimismo, en Casa María funciona el Programa Federal de Educación, dependiente del Ministerio de Educación y coordinado por Maricel Andrada. A través de esta iniciativa, alumnos y alumnas del departamento reciben capacitación en distintos oficios y actividades productivas. Entre ellas se destaca el trabajo artesanal con lana de oveja, una materia prima característica de la región que luego es transformada en diversos productos elaborados por los propios estudiantes.
Respecto del homenaje realizado, Montivero explicó que la iniciativa surgió a fines del año pasado junto al secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Delfor "Pocho" Brizuela. Según comentó, existe la convicción de que fue en Castro Barros donde comenzó el martirio de Angelelli, a partir de los hechos ocurridos el 13 de junio de 1973 en Anillaco.
"Por eso elegimos esta fecha para llevar adelante este reconocimiento", señaló. En ese marco, destacó que la jornada también buscó homenajear a quienes fueron testigos directos de aquella época y mantuvieron viva la memoria de lo sucedido durante más de cinco décadas.
Durante el encuentro se proyectó el capítulo "Hay que seguir andando" de la serie Ser Esencial y se entregaron reconocimientos a personas e instituciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos y la preservación de la memoria histórica.
Montivero sostuvo que la actividad estuvo cargada de emoción, especialmente por la cercanía del 50° aniversario del asesinato del obispo riojano. En ese sentido, remarcó la importancia de reconocer a quienes vivieron aquellos acontecimientos y continúan transmitiendo ese legado a las nuevas generaciones.
La jornada concluyó con un almuerzo comunitario y expresiones culturales que reafirmaron el espíritu del encuentro: mantener viva la memoria de Angelelli a través de la educación, la participación comunitaria y el compromiso con los valores de solidaridad y justicia social que marcaron su vida y su obra.