
El conductor relató la crítica situación médica que tuvo que enfrentar y cómo siente que "le ganó la batalla" a la muerte.
El conductor Chiche Gelblung habló por primera vez desde que recibió el alta médica del Sanatorio Mater Dei, donde estuvo internado en terapia intensiva por aproximadamente un mes para tratar una trombosis en el tobillo.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el estado crítico de su salud derivó en complicaciones cardiovasculares y requirió la colocación de dos stents. El periodista recibió el alta médica el pasado viernes y se encuentra recuperándose en su hogar.
En diálogo con 70-20 hoy, el ciclo que conduce en El Nueve, el periodista relató el estremecedor momento que tuvo que vivir durante su internación, frente al diagnóstico inicial de su traumatólogo: “El primer médico que me vio me dijo: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’. Pero yo no me sentía así. No tengo perdón para ese tipo, porque nadie le puede decir así a un paciente. En todo caso, que diga estás jorobado".
“Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie y el traumatólogo que quería amputar el pie. Estaba decidiendo si iba a ser abajo de la rodilla o arriba de la rodilla. ¡Ya era la pierna!”, continuó.
A su vez, recordó el momento en el que se preparó mentalmente para perder un pie, si eso significaba que podía estar mejor: “Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie, lo perdía. Yo le dije a mi mujer dos días que si era el precio, lo perdía”.
También relató la angustia que sintió en aquel momento: “Sentí que querían matarme. El tema no era que perdiera el pie sino la vida. Mi reacción fue decir ‘yo no estoy golpeando las puertas del cielo’”.
Por último, destacó al cirujano vascular que lo trató en la operación y que "iba peleando con el traumatólogo": “La operación se hizo con sedación, yo tenía conciencia de lo que estaba pasando. Y yo sentía que yo le estaba ganando la batalla. Sentía cómo se estaba abriendo la arteria. Veía al médico que peleaba conmigo para que se abriera la arteria. Seguimos al punto tal que ya no sentí más dolor”, cerró.