Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Los carpinchos se quedan en Nordelta: hicieron lugar a una apelación

El ámbito judicial “prohibió cualquier otra recolocación de carpinchos hasta el estudio de impacto ambiental acumulativo”.



El conflicto por los carpinchos en Nordelta dio un nuevo giro y, en esta oportunidad, la Cámara en lo contencioso de San Martín hizo lugar a la apelación de la asociación Callejero Casa Quiere y dictaminó: “La recolocación fue un acto prematuro e irracional”.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas y tal como indicó Silvia Soto, parte de la agrupación “La voz de los carpinchos”, los magistrados Jorge Augusto Saulquin y Luciano Enrici prohibieron “cualquier otra recolocación de carpinchos hasta el estudio de impacto ambiental acumulativo”.

Los representantes judiciales habilitaron la feria judicial y, en el marco de este análisis, solicitaron “el informe de la prueba piloto efectuada elaborado por la autoridad de aplicación y los especialistas intervinientes”.

Este paso dio marcha atrás a la decisión de la jueza que autorizaba el traslado de los ejemplares, decisión contraria a una primera medida cautelar que prohibía sacarlos de su área natural.

Respecto a los ejemplares que ya fueron trasladados, se consideró un “error gravísimo” y remarcaron que “son fauna protegida en el ámbito de la provincia de Buenos Aires” por lo que cualquier medida que implique sacarlos de su área natural, tiene que ser “excepcional y fundada”.

El pasado 13 de enero por la madrugada resultó un punto cúlmine, cuando retiraron a seis capibaras, luego de que los habrían sedado y metido en jaulas, esto provocó la indignación de vecinos y asociaciones ambientales.

El conflicto surgió por manadas que vivían en una zona de circulación de vehículos con una velocidad máxima permitida de 60 kilómetros sobre hora, esto generó lugar a un operativo iniciado el pasado lunes 12 de enero.__IP__

No obstante, aquel despliegue con trampas no dio resultado y tampoco fue bien recibido por los protectores que habían llegado al acuerdo de que los animales fueran retirados con testigos o veedores que, además, debían estar al tanto del destino de los capibaras.

Sin embargo, los mismos protectores denunciaron y grabaron la extracción de 3 hembras y 3 machos que habrían sido cargados en jaulas por la mañana, luego de posibles sedaciones con dardos, aunque no hay datos oficiales porque no se encontraban los veedores en el lugar.