
El intendente Rodrigo Brizuela y Doria encabezó una mesa de trabajo con las agrupaciones mayores y menores para diagramar la agenda de febrero.
Se acordó la asistencia de los elencos en todas las noches y el lanzamiento de un evento especial en la plaza principal para potenciar la identidad cultural. En la antesala de uno de los meses más intensos para la agenda cultural de la provincia, el Municipio de Chilecito aceleró las definiciones para sus tradicionales celebraciones de febrero. El Intendente Brizuela y Doria reunió a su gabinete y a los representantes de las comparsas locales con un objetivo claro: blindar la organización de los corsos oficiales y garantizar un espectáculo de calidad para vecinos y turistas.
El encuentro, que tuvo lugar en el palacio municipal, contó con la presencia de la secretaria de Cultura, Aurora Ramírez, el secretario de Gobierno, Ramón Carrizo, y el viceintendente Marcos Dallaglio. Uno de los puntos centrales del acuerdo fue el compromiso de participación. Las comparsas —tanto las categorías mayores como las menores— garantizaron su presencia en todas las noches del cronograma. La medida busca evitar baches en la programación y asegurar que el despliegue de color y batucadas sea constante durante toda la temporada. Además, la reunión arrojó una novedad que promete revitalizar el centro de la ciudad: la creación de la “Noche de las Comparsas”.
Se trata de un evento especial que se realizará en la plaza principal de Chilecito, sacando el carnaval de su circuito habitual para integrarlo al espacio público por excelencia. “El objetivo es que sea un espacio de lucimiento y participación comunitaria”, destacaron desde la organización, poniendo el foco en fortalecer la identidad cultural del departamento. Durante la reunión se abrió el juego a las sugerencias de los directores de las comparsas, quienes plantearon sus necesidades logísticas para poder afrontar los costos que implica la puesta en escena.
Con la agenda punteada y los acuerdos cerrados, desde la Municipalidad aseguraron que buscan posicionar nuevamente a la Perla del Oeste como uno de los polos festivos ineludibles de La Rioja, alineando la tracción turística con el apoyo a las expresiones populares.