
El Gobierno nacional frenó una reunión de gobernadores que se programaba para esta semana por la reforma laboral que quita derechos a trabajadores y recursos a las provincias.
En la tarde-noche de este miércoles 4, el encuentro se concretó con seis mandatarios peronistas, los más enfrentados a la gestión de Milei para elaborar una estrategia conjunta y frenar la reforma.
El gobernador Ricardo Quintela, en un video por la red social de Instagram comunicó los resultados de la reunión en la que tres mandatarios se comunicaron por Zoom, el propio Quintela, el jefe de Estado de Tierra del Fuego Gustavo Melella y el de la Pampa Sergio Zillioto.
Otros tres estaban en Buenos Aires. Ellos son: Axel Kicillof de Buenos Aires, Gildo Insfrán de Formosa y Elías Suárez de Santiago del Estero.
“Después del análisis de la situación que plantea el Gobierno nacional con esta reforma hemos conversado con los dirigentes de la CGT, con el actual triunvirato y con el anterior con quienes hemos charlado en profundidad sobre la proximidad de esta votación en el Senado de la Nación por lo que el gobierno llama modernización laboral y que es un retroceso en los derechos laborales de los trabajadores y una quita de recursos a las provincias argentinas a través de una política tributaria y fiscal que se incluye en forma incorrecta e indebida dentro la reforma laboral. Los trabajadores y las provincias no podemos discutir un incremento salarial para nuestra gente ni mejorar la calidad prestacional de los servicios por esta disminución de recursos que proponen con la reforma”, aseguró el gobernador Quintela.
Al respecto se decidió que en estos días se elaborará un plan de lucha y una estrategia “para llevar adelante la defensa de los intereses de los trabajadores. Nuestro mensaje a los riojanos y riojanas es que vamos a trabajar por los derechos laborales y los recursos de las provincias”.
Disputa nacional
Tras los anuncios sobre la reunión de gobernadores en el CFI, entre ellos algunos calificados de dialoguistas, la mayoría peronistas o vinculados al peronismo como Sanz de Salta (el más crítico con la pérdida de recursos para las provincias), Jaldo de Tucumán y Jalil de Catamarca, más Torres de Chubut del PRO, el ministro del Interior, Diego Santilli comenzó a presionar para frenar el encuentro.
Concretamente, lo que se quería evitar era una foto que sea interpretada como “todos los que se oponen a la reforma”. Es que las negociaciones más duras están precisamente con las provincias que perderán recursos por una disminución en las alícuotas del impuesto a las Ganancias que aportan las empresas. En el caso de los mandatarios peronistas también apuntan a la pérdida de derechos laborales, pero con menor énfasis.
La presión surtió efectos y al CFI sólo asistieron tres gobernadores a los que se sumaron por Zoom otros tres mencionados en esta nota por Quintela.
Al momento de contar gobernadores que apoyan la reforma, el Gobierno nacional incluye a los dialoguistas más Maximiliano Pullaro de Santa Fe y Martín Llaryora de Córdoba junto a los aliados de siempre Leandro Zdero, de Chaco; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Marcelo Orrego, de San Juan; Claudio Poggi, de San Luis, y Alfredo Cornejo, de Mendoza.